Cochabamba apuesta por la tradición ante el avance de las cadenas de comida rápida
COCHABAMBA |
“La comida es un tema de gusto”, es el argumento que utiliza Ana María Quiñones para definir la importancia de los restaurantes tradicionales en el ámbito gastronómico cochabambino.
Quiñones, propietaria del restaurante Miraflores, es afiliada de la Cámara de Empresarios de Restaurantes y Ramas Afines de Cochabamba (Cerac) y también fue parte de la directiva de esta entidad.
La empresaria manifestó que el 2016 fue un año positivo para el sector gastronómico local, a pesar de las adversidades que atravesó el país como la desaceleración económica y las consecuencias de las sequías al aparato productivo del país. Uno de los principales factores para que se mantenga el crecimiento de esta industria tiene que ver con la marca que han establecido los restaurantes a través de la gastronomía tradicional.
“Cochabamba se caracteriza por ser representante de la comida nacional en Bolivia. La gastronomía nacional va perdurando en Cochabamba. Por su parte en Santa Cruz, La Paz, han florecido mucho las cadenas de comida rápida extranjeras”, indicó Quiñones.
La apertura de gigantes centros comerciales, como el Ventura Mall en Santa Cruz, el MegaCenter en La Paz y el repunte de la actividad económica de años pasados, posibilitó la llegada a Bolivia de reconocidas franquicias internacionales, como Kentucky Fried Chicken (KFC), o la cadena internacional de pizzas Sbarro. Asimismo también se fueron creando cadenas de comida rápida bolivianas.
“No creo que tengamos nada que envidiar. Mientras que respetemos el trabajo de cada uno de los empresarios, emprendedores, clientela y gusto nunca va a faltar”, dijo la empresaria.
En 2015 existían alrededor de 70 afiliados a la Cerac y ahora se tiene 85, entre los que se encuentran muchos de los restaurantes con mayor tradición en Cochabamba. Sin embargo este ente también decidió incorporar a los emprendimientos de comida rápida en Cochabamba, muchos de ellos ya afiliados a la Cerac. En la Llajta hay alrededor de 25 cadenas de restaurantes de comida rápida.
“Cada año hay nuevos restaurantes y nuevos emprendimientos, hay una tendencia de cadenas de locales más pequeños de comida rápida, a los cuales también queremos llegar”, añadió Quiñones.
Los propietarios de restaurantes plantean trabajar en programas más grandes como cadenas turísticas para afianzar más el gusto tradicional de la gastronomía cochabambina, pero aseguran que necesitan de un mayor apoyo de las autoridades departamentales y municipales.





















