Pastoral apoya a venezolanos y a otros migrantes
Tras la pandemia, la migración a Bolivia se incrementó, según datos brindados ayer por la Pastoral Social Caritas.
Cientos de familias de al menos cuatro países llegan a Cochabamba de tránsito o con el fin de residir, muchos sin papeles o recursos, pero la Casa del Migrante los acoge y Unicef entregó ayer equipamiento e insumos a favor de este grupo vulnerable.
“Estamos agradecidos porque esta era una necesidad prioritaria. Son grupos que varían, muchos quedaron atrapados durante la pandemia. Llegan de Chile, Colombia, Venezuela y Brasil”, señaló la delegada episcopal Caritas Cochabamba, María Ángeles Gonzales.
Agregó que también acogen a los que llegan del área rural por diferentes factores. “Son personas en tránsito o que buscan dónde alojarse, mientras les damos espacios seguros protegiendo sus derechos”, detalló.
Con el objetivo de reforzar estos espacios en la Casa del Migrante Sumaj P’unchay, Unicef entregó equipamiento e insumos que constan de un horno industrial, dos máquinas lavadoras de ropa, un microondas, un trampolín para las niñas y niños, 50 colchones, 25 catres, una cafetera, 50 juegos de sábanas, 200 unidades de toallas de ducha, sandalias para niños y adultos, enseres de cocina e insumos de higiene.
“Se busca fortalecer este espacio que permite dar a todas las personas que lleguen un espacio habitable, agradable y de confort, y que los niños tengan un espacio seguro donde puedan seguir jugando”, destacó el oficial de programas de Unicef, Pedro López.






















