El ensayo de Gran Poder, relevante por postulación
Bailarines de más de 60 fraternidades folklóricas realizaron ayer la promesa al Señor Jesús del Gran Poder en La Paz, en el último convite antes de la gran entrada.
El ensayo general cobró relevancia debido a que la Fiesta Mayor de los Andes busca este año el título de Patrimonio Cultural de la Humanidad de la Unesco.
El recorrido empezó en el parque Ben Hur y concluyó en la plaza Eguino.
En más de siete calles y avenidas, los grupos hicieron un repaso de sus coreografías, muchos de ellos sin los disfraces tradicionales, pero sí con las bandas de música que los acompañarán el sábado 10 de junio, cuando se realizará la fastuosa entrada, informó Página Siete.
Personal de dependencias del municipio paceño realizó un riguroso control en la preentrada del Gran Poder para evitar la comercialización de bebidas alcohólicas a 10 metros del inicio, a 100 metros del entorno del templo del Señor Jesús del Gran Poder, y al final del recorrido.
Juventud y alegría
La gran presencia juvenil fue evidente en casi todas las fraternidades. Desde morenadas hasta wacas, tenían a jóvenes bailando entusiasmados en sus filas, informó el portal Urgentebo.
El convite, que comenzó a las 9:00, reunió a fraternidades de morenadas, caporales, diabladas, sayas, tinkus, wacas, kullawadas y llameradas.
La ministra de Culturas, Wilma Alanoca, según el reporte, destacó la participación de la juventud en la fiesta cultural.
“Si bien es cierto que se difunden más las danzas como la morenada, caporales, diablada y kullawada, hemos visto que hay presencia joven en las fraternidades y que año tras año se suman más danzarines, esto quiere decir que la juventud boliviana se identifica con la cultura nacional y defiende el patrimonio cultural”, dijo.
Anunció que para el próximo sábado se trabaja en campañas de concienciación de defensa patrimonial, pero también para reducir los excesos y violencia que se derivan del consumo de alcohol fuera del recorrido e incluso de la población que disfruta del espectáculo.
Los organizadores dijeron que los danzarines mostraron respeto y que en todo el recorrido se controló que los bailarines no estén en estado de ebriedad.






















