Médica busca anticiparse a la enfermedad con técnicas de precisión
Cuando una ecografía, una radiografía o un examen convencional muestra la presencia de una enfermedad, el organismo ya ha atravesado parte del proceso que la produjo. La medicina de precisión intenta mirar un paso atrás: buscar señales moleculares que indiquen que algo cambia antes de que el daño sea evidente.
Ese es el campo en el que trabaja la médica boliviana Verónica Barrero, quien desarrolla actualmente su la labor profesional en una empresa dedicada al área molecular y a la investigación científica en medicina de precisión.
Barrero explica que hace aproximadamente 10 a 15 años llegó a Estados Unidos, después de haber vivido en Europa y de haber trabajado en Italia y Francia, donde desarrolló investigaciones relacionadas con células madre. En esa etapa también mantuvo reuniones con especialistas de una empresa dedicada a la investigación médica.
Hoy su trabajo se concentra en estudiar lo que ocurre en el organismo antes de que una enfermedad pueda ser identificada a través de los métodos convencionales.
“Lo que hace la medicina de precisión es detectar antes que la enfermedad se manifieste”, explicó en una breve conversación con La Prensa.
La diferencia, según la especialista, radica en observar las alteraciones que se producen a escala molecular. Un órgano puede mantener todavía su funcionamiento y una ecografía puede mostrar un resultado aparentemente normal, pero algunas células ya pueden presentar algunos cambios.
Esas modificaciones, sostiene, pueden ser identificadas mediante análisis moleculares que buscan determinadas enzimas y otras señales biológicas. Los resultados permiten advertir que un órgano atraviesa un proceso de alteración y entrega información al médico para decidir qué hacer.
Mirar antes que aparezca
La propuesta no plantea reemplazar los controles médicos convencionales. Barrero insiste en la importancia de realizarse un chequeo anual, pero considera que la medicina de precisión puede aportar información que no aparece todavía en una ecografía u otros estudios tradicionales.
La lógica es sencilla: cuanto antes se conozca que existe una alteración, mayor será el margen para actuar.
La especialista es cuidadosa al hablar de los alcances de estos análisis. “No garantizamos que se va a sanar”, aclaró. La utilidad estriba en advertir al paciente sobre una posible alteración y permitir que, junto a su médico, evalúe un tratamiento o medidas para intervenir más temprana.
Dolencias
En oncología, esa mirada adquiere especial importancia. Los materiales difundidos sobre su trabajo señalan que Barrero ha desarrollado una línea de diagnóstico oncomolecular personalizado, orientada a complementar los estudios tradicionales y a identificar características específicas de eventuales tumores.
Una de las plataformas mencionadas es BRICA-Dx. En la explicación que ofreció la científica, se trata de exámenes relacionados con enzimas mamarias que pueden aportar información temprana cuando existe inflamación en la mama.
Otra de las plataformas es Oncospot, planteada para la detección temprana de factores asociados con la predisposición a metástasis que todavía no sean visibles mediante estudios de imagen convencionales.
En el área inmunometabólica está Immunomet-Dx, destinada a evaluar indicadores relacionados con inflamación vascular, esteatosis hepática o hígado graso y perfiles de obesidad.
Para el área neurológica se plantea Bbbneuro-Dx, una herramienta enfocada en evaluar de manera no invasiva el estado de la barrera hematoencefálica en casos de traumatismos craneales, deterioro cognitivo leve y enfermedades neurodegenerativas. En el ámbito cardiovascular, Cardirem-Dx para una evaluación temprana del riesgo.





















