Baures crea la Reserva de Vida Silvestre Municipal
El pasado 29 de septiembre de 2026, el Gobierno Autónomo de Baures, Beni, publicó la creación de la Reserva de Vida Silvestre Municipal Agua Dulce mediante la Ley Municipal N° 003/2026. Con 289.304 hectáreas, la reserva abarca bosques amazónicos, sabanas inundables, pampas y ecosistemas ribereños, consolidándose como una pieza clave para la conservación transfronteriza.
La declaratoria fue presentada en acto oficial en conmemoración al aniversario de la comunidad Remanso que fue la principal promotora para la creación de la Reserva. El evento reunió a autoridades municipales, entre ellas el alcalde municipal de Baures, Uvence Karageorge; el presidente del Concejo Municipal de Baures, Jesús Robert Ojopi Chávez; y la subalcaldesa de la comunidad de Remanso, Ederlina Herrera; así como a representantes de la Asociación FAUNAGUA, encabezados por su directora ejecutiva, Rosmery Ayala, ONG ejecutora del proyecto; representantes de diferentes sectores de la comunidad y otros actores vinculados a la gestión y conservación del territorio, quienes acompañaron la presentación oficial de esta nueva área protegida.
“…apoyamos a la comunidad de Remanso para firmar un convenio marco, y aprobar la ley que aprueba el proyecto denominado “Agua Dulce” que son 289 mil hectáreas de reserva municipal, donde las comunidades van a poder hacer su buen aprovechamiento y vamos a estar trabajando con ellos. Por eso, hoy dando inicio, se ha hecho una entrega de insumos y materiales por parte de la asociación”, señaló Uvence Karageorg, alcalde Municipal de Baures, al cerrar el evento.
La Reserva Agua Dulce tiene entre sus objetivos la protección de la biodiversidad, los productos y servicios ecosistémicos; mantener las funciones en la cuenca media del río Iténez; el aprovechamiento sostenible de los recursos naturales por las familias de las comunidades locales y contribuir a la conectividad entre áreas de conservación.
La Reserva garantiza la conectividad longitudinal y lateral del río Iténez (Guaporé) dentro del Corredor Ecológico Iténez - Mamoré, creado por Ley N° 3012 en 2005. Este “eslabón de vida” une santuarios de Bolivia y Brasil, como el Parque Nacional Noel Kempff Mercado, el Parque Departamental y Área Natural de Manejo Integrado Iténez (PD-ANMI Itenéz) y el Área Protegida Municipal Bajo Paraguá, en Bolivia, y el Parque Estadual de Corumbiara, Reserva Extrativista Pedras Negras y el Parque Estadual Ilha das Flores.
Esta conectividad es relevante para mantener la continuidad de los ecosistemas, facilitar el movimiento de especies y conservar procesos ecológicos que trascienden todos los límites administrativos de las áreas protegidas.
“Agua Dulce” es un santuario de biodiversidad, el mismo que está compuesto por un conjunto de espacios amazónicos que incluye bosques, humedales, sabanas inundables y zonas de tierra firme, ecosistemas que sostienen una importante diversidad de especies y proporcionan servicios esenciales para las poblaciones que habitan el territorio.
La normativa que crea la reserva contempla entre sus objetivos la conservación de ecosistemas y especies prioritarias (algunas consideradas en el libro rojo), el mantenimiento de los servicios ecosistémicos y el manejo sostenible de los recursos naturales.
La normativa también considera mantener las condiciones que permiten el desarrollo de actividades productivas compatibles con la conservación, reconociendo la relación existente entre los ecosistemas y los medios de vida de las comunidades locales.
Amenazas del área
La declaratoria del área protegida llega en un contexto actual en el que los ecosistemas de la región enfrentan diferentes presiones. Entre las amenazas identificadas para el territorio se encuentran los incendios forestales, los desmontes vinculados a actividades agropecuarias y la más alarmante, la minería ilegal.
Frente a estas presiones, la Ley establece disposiciones para fortalecer la gestión, el constante monitoreo y la protección del área, además de prever la elaboración de un Plan de Manejo (que se encuentra en proceso de difusión) y una zonificación que orienta las actividades dentro de la reserva.
“Estamos dando el primer paso con la declaratoria de la ley y, a partir de ahora, comenzamos también con las actividades de gestión de la reserva. Dentro de nuestra programación se contempla la implementación de un plan de manejo, que ha sido trabajado de manera conjunta con las comunidades”, señaló Rosmery Ayala, directora ejecutiva de Faunagua.
También contempla la conformación de un Comité de Gestión, con participación del Gobierno Autónomo Municipal de Baures y representantes de la comunidad que se encuentra dentro de la Reserva, como instancia para acompañar la gestión integral del territorio.
La creación de la Reserva de Vida Silvestre Municipal corresponde a un proceso de construcción y concurrencia de intereses entorno a bienes comunes y la gobernanza local, asegurando de esta manera el desarrollo comunal y la conservación de ecosistemas estratégicos que fortalecen sus sistemas de vida mediante prácticas sostenibles.
“Agua Dulce” constituye la estrategia local para la gestión territorial entre el GAM Baures y las comunidades locales, con el apoyo de Andes Amazon Fund, Rainforest Trust y Conserva Aves; ejecutado por la ONG Faunagua.


















