Expectativa por etapa final del juicio contra Dilma Rousseff
A tres días del inicio de la fase final del proceso que la suspendió como paso previo a sacarla del poder, según indican todos los sondeos en el Senado, la suspendida presidenta brasileña, Dilma Rousseff afirmó que está convencida de su lucha, que pedirá justicia y defenderá la democracia en el alegato que dará ante el Senado.
La primera mujer en llegar a la presidencia de Brasil, de 68 años, está acusada de haber violado la Constitución al autorizar gastos sin la aprobación del Congreso y de manipular las cuentas públicas, lo que le valió la apertura del impeachment (juicio político) por un parlamento muy adverso a su Gobierno.
Rousseff, que enfrentó la dictadura militar (1964-1985) militando en una guerrilla marxista, sostiene que es víctima de un golpe parlamentario encabezado por su vicepresidente Michel Temer, quien actúa como jefe de Estado interino y gobernará hasta fin de 2018 si sentencian a su exaliada.
De acuerdo con el sitio de noticias G1 de Globo, Rousseff dispondrá de media hora —que podría ser extendida— para hacer su alegato el lunes 29 de agosto y se estima que la votación final del Senado sería entre el martes 30 y el miércoles 31 de agosto.
Tal como en la penúltima instancia de esta semana, los trabajos de la última etapa serán dirigidos por el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lewandowski.
Rousseff perderá su puesto de manera definitiva si en la etapa final del juicio dos tercios del plenario de senadores (54 votos sobre 81) votan por el impeachment.
Si Rousseff es destituida, Temer terminará el mandato previsto hasta el 31 de diciembre de 2018 y caerá el telón sobre los 13 años en el poder del Partido de los Trabajadores (PT).
Varios analistas aseguran que la destitución de Rousseff ya es prácticamente irreversible.
Si Rousseff es definitivamente apartada de su cargo, se convertirá en el segundo jefe de Estado brasileño que pierde su mandato a manos del Congreso en 24 años, después del hoy senador Fernando Collor (1992).
El Gobierno de Rousseff perdió fuerza por una fuerte recesión económica y las acusaciones de corrupción que lo vincularon a una red de sobornos en la estatal Petrobras, que alcanzaron a gran parte de la élite política brasileña y golpearon con fuerza al PT.
La mandataria izquierdista fue suspendida de su cargo el pasado 12 de mayo, y acusa a Temer de traidor y de orquestar un “golpe blanco” en su contra.
Acusaciones
En Brasil, hay acusaciones de todo tipo contra políticos: desde recibir suculentos sobornos u ocultar cuentas bancarias en el exterior, hasta planear la fuga del país de un preso en un avión particular.
Pero también está el juicio político contra Rousseff.
La principal acusación que podría costarle el cargo a Rousseff no es exactamente por el dantesco escándalo de sobornos en Petrobras, que salpica a su Gobierno y a la clase política brasileña en general.
Tampoco se basa en los señalamientos de que la campaña de reelección presidencial en 2014 recibió dinero desviado de la petrolera estatal y de grandes obras públicas, como se ha reportado que admitieron exejecutivos de la constructora Andrade Gutierrez ante los fiscales.
La acusación central contra Rousseff en el Congreso es que violó normas fiscales, maquillando el déficit presupuestal.
Y ha causado una gran fisura en Brasil, separando a quienes creen que sería justo destituir a la Presidenta por algo así, de quienes sostienen que sería una injusticia o hasta un golpe de Estado.
La tensión que genera este tema fue evidente en el voto de la comisión, con fuertes acusaciones entre los diputados, gritos y desorden a la hora de la votación.
Y también es visible en la valla que se instaló frente al parlamento para separar a los partidarios de la presidenta Rousseff de aquellos que exigen su salida.
“Lo que está en juego no es sólo una cuestión legal, sino de estrategia política de los actores involucrados”, dijo Carlos Pereira, politólogo de la Fundación Getulio Vargas, una universidad brasileña de élite, en declaraciones a BBC Mundo.
La denuncia alude en particular a lo que en Brasil se denominan “pedaladas fiscales”, que implican el uso de fondos de bancos públicos para cubrir programas de responsabilidad del Gobierno.
El argumento es que esa práctica está prohibida por una ley de Responsabilidad Fiscal, pero el Gobierno lo hizo de todos modos para exhibir mayor equilibrio entre ingresos y gastos.
PASO A PASO DE LA SESIÓN FINAL
Jueves 25 de agosto: Apertura de la sesión extraordinaria para juzgar a la presidenta Rousseff por supuesto crimen de responsabilidad. Los trabajos comienzan a las 09:00 hora local y serán interrumpidos cada cuatro horas por intervalos de 60 minutos.
Resueltas cuestiones de procedimiento, inicia la interrogación de los testigos: dos convocados por la acusación y cuatro por la defensa. El interrogatorio a los testigos será realizado por el presidente Lewandowski, por los senadores y también por los abogados de la acusación y la defensa.
Viernes 26 de agosto: Continúa la interrogación de los testigos. Se espera que esta etapa concluya la noche del viernes, pero puede extenderse durante el fin de semana, hasta cumplir con todos los interrogatorios, según anticipó el Presidente de la Corte Suprema.
Lunes 29 de agosto y días siguientes, hasta concluir: Apertura de la sesión a las 09:00 hora local con la comparecencia de Rousseff. En calidad de acusada, la Presidenta suspendida tendrá 30 minutos para usar la palabra y luego será interrogada igualmente por el presidente Lewandowski, los senadores y los abogados de acusación y defensa.
A continuación, inicia el debate entre los senadores, en el que cada uno dispone de hasta 10 minutos para expresarse sobre la denuncia. Se estima que esta etapa puede durar alrededor de 20 horas.
Después del debate, los abogados de la acusación y la defensa dispondrán de una hora y media cada uno para dirigirse al plenario, antes de la votación.
Votación final - Sin fecha definida: Mediante voto electrónico, los 81 senadores decidirán si Rousseff es culpable o inocente de haber violado la Constitución. Si una mayoría especial de dos tercios (54 senadores) vota a favor de condenarla, Rousseff pierde la Presidencia y queda inhabilitada por ocho años para ejercer cualquier cargo público.
Si los votos a favor de destituirla no alcanzan esa marca, el proceso es archivado y Rousseff, absuelta, vuelve a su cargo.
LOS SUCESOS
4 de marzo: El expresidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, fundador del Partido de los Trabajadores (PT) y mentor político de Rousseff, es detenido e interrogado brevemente por la Policía dentro del escándalo por el caso de corrupción Petrobras.
13 de marzo: Tres millones de brasileños se manifiestan en las calles del país al grito de “Fuera Dilma”, hecho que supuso una concentración de dimensión histórica en el país, impulsada por la oposición.
16 de marzo: Lula es nombrado jefe de Gabinete de Rousseff. Esa misma tarde, el juez Sergio Moro hace pública la grabación de una conversación telefónica entre la Presidenta y Lula en la que se sugiere que la designación de este último como jefe de Gabinete tendría como objetivo protegerle de una posible detención. Su imputación se detuvo ese mismo día por orden judicial.
29 de marzo: El Partido de Movimiento Democrático Brasileño (PMDB) impulsado por su dirigente, el vicepresidente de la República, Michel Temer, cierra la puerta a la coalición con Rousseff.
17 de abril: Los diputados aprueban el procedimiento de destitución de Rousseff por mayoría de 367 votos contra 137.
5 de mayo: El Tribunal Supremo destituye al presidente del Congreso de los Diputados, Eduardo Cunha (PMDB), por obstruir a la justicia en su labor de investigación en el “caso Petrobras”.
10 de mayo: El abogado de Rousseff envía un escrito al Tribunal Supremo solicitando la anulación del proceso de destitución emprendido en su contra.
12 de mayo: Rousseff es suspendida de sus funciones por el Senado, órgano que la someterá a un procedimiento de destitución por haber maquillado las cuentas públicas.
11 de agosto: El Senado brasileño aprobó por amplia mayoría someter a Rousseff a un juicio de destitución, decisión que la deja en la antesala de perder su mandato.
16 de agosto: Rousseff realizó un esfuerzo de último momento por evitar un juicio político, al decirles a los legisladores brasileños que permitiría que los votantes decidan si es que quieren realizar elecciones presidenciales anticipadas en caso de que ella sea reinstalada en el poder.
17 de agosto: Se anunció que Rousseff irá personalmente al Senado el 29 de agosto para defenderse durante el juicio de destitución.
Datos: Agencias e Internet























