Kim Yo-jong demuestra todo su poderío en Corea del Norte
La demolición el miércoles pasado por Corea del Norte de la oficina de enlace intercoreana confirma que Kim Yo-jong, la hermana menor del líder norcoreano Kim Jong-un, es una de las personas más poderosas del hermético régimen y potencial heredera del poder supremo.
Cuatro días antes de la explosión, Kim Yo-jong advertía: “Dentro de poco, la inútil oficina de relaciones entre el Norte y el Sur quedará completamente destruida”.
Dicho y hecho. Cuatro días después, una columna de humo salió de la oficina que durante casi dos años había servido de enlace para aliviar las tensiones con Corea del Sur.
Mucho ha cambiado el protagonismo de Kim Yo-jong desde que fuera caricaturizada como la “princesa discreta” que sostenía el cenicero de cristal a su hermano fumador y dictador. Ella era otro de los misterios que envolvían al hermetismo norcoreano.
Poco o nada certero se sabía de su vida. Ni siquiera su edad real. Por eso en redes sociales suscitó todo tipo de memes la imagen del cenicero durante una parada en el viaje de 70 horas en tren que llevó a Kim Jong-un a la fallida cumbre de Hanoi para reunirse con el presidente de EEUU, Donald Trump.
Lo cierto es que la hermana del líder de Corea del Norte ya había aparecido un año antes representando a su país en los Juegos Olímpicos de Invierno, que se celebraron en Corea del Sur. Una imagen que acaparó todos los focos porque era la primera miembro de la dinastía familiar que visitaba a sus vecinos desde que finalizara la guerra civil en 1953. Todos interpretaron ese gesto como una intención de aliviar las tensas relaciones entre ambas naciones.
En los círculos diplomáticos se hablaba de que Kim Yo-jong era la “cara amable” del régimen. Al menos ésa era la parte más visible que Pyongyang quería dar a conocer.
Desde EEUU ya tenían su nombre apuntado como una de las funcionarias norcoreanas de máxima confianza del líder supremo que alimentaba las agencias de propaganda tapando los abusos de los derechos humanos de su país. Ese era su trabajo en una carrera política que comenzó en 2014 como vicedirectora del departamento de Propaganda y Agitación del Partido de los Trabajadores.
Tras un tiempo apartada de la primera línea, Kim Yo-jong reapareció mediáticamente en abril tras los falsos rumores del mal estado de salud de su hermano.
Los medios de comunicación de Corea del Sur y de EEUU a Kim Jong-un lo volvieron a matar antes de tiempo y Kim Yo-jong fue señalada como su sucesora. Desde entonces, no se ha bajado del perfil alto. Ahora como subdirectora del Departamento del Frente Unido del partido, quien maneja las relaciones con Corea del Sur. Su protagonismo ha ido en aumento. También su agresiva dialéctica, reseñó El Mundo.
Kim Yo-jong es una de las asesoras más cercanas del líder norcoreano, lo que la convierte en una de las mujeres más poderosas del régimen.
Oficialmente, sólo es miembro suplente del politburó del Partido de los Trabajadores de Corea del Norte donde fue nombrada en octubre de 2017. Pero en un comunicado difundido por la agencia oficial KCNA, habla “de mi poder autorizado por el líder supremo, nuestro partido y el Estado”.
Tensión
Fue ella la primera que avisó que se cortarían las comunicaciones con su “enemigo” del Sur. Y así ocurrió el 9 de junio. Un par de veces al día, desde Seúl llamaban a la oficina ubicada en Kaesong.
Para Kim Yo-jong, esto suponía el paso de la determinación de cerrar completamente todos los medios de contacto con Corea del Sur. Una respuesta a lo que consideró una “campaña de envío de panfletos críticos realizada por desertores”.
Kim se refería los miembros de Fighters for Free North Korea, una organización de desertores de Corea del Norte, que llevan años enviando globos con proclamas anti-Pyongyang a través de la frontera desde la ciudad fronteriza surcoreana de Paju.
En ellos critican a Kim por sus ambiciones nucleares y su nulo respeto a los derechos humanos.
Pyongyang eleva la tensión rechazando el diálogo y remilitarizando la frontera.
LA “PRINCESA” NORCOREANA ES LA MANO DERECHA DE SU HERMANO KIM JONG-UN
Nacida en 1988, según el Ministerio surcoreano de Unificación, Yo-jong es uno de los tres hijos nacidos de la unión entre el exlíder Kim Jong-il y su tercera pareja conocida, la exbailarina Ko Yong-hui. Mantiene un vínculo muy especial con el líder supremo, ya que comparten también la misma madre.
Al igual que su hermano Jong-un, estudió en Suiza y ascendió rápidamente en la jerarquía desde que el hermano heredó el poder a la muerte de su padre en 2011.
En 2009, hizo su primera aparición pública en una visita con su padre a una universidad agrónoma. Y hasta la muerte de éste solía ser una figura recurrente de su entorno. En las fotos de los funerales, se situó justo detrás de Kim Jong-un.
En los últimos años siempre ha estado a su lado.
“Se ha mostrado muy fiel en la promoción de su hermano como líder supremo, puliendo su imagen a nivel interno y externo y ayudándole al punto de ser de hecho su jefa de gabinete”, dijo a la AFP, Katherine Moon, profesora de ciencias políticas en la Wellesley College. No hay “ninguna duda” de que Kim Jong-un tiene una relación muy cercana con su hermana, señaló Yang Moo-jin, de la Universidad de estudios norcoreanos en Seúl.
“Jong-un y Yo-jong pasaron buena parte de su juventud solitaria en el extranjero. Pienso que en ese momento desarrollaron una forma de camaradería, además de amor fraterno”, señaló a France Press.
Ninguna mujer ha dirigido Corea del Norte, pero algunos vieron en ella una candidata posible a la sucesión de su hermano cuando surgieron rumores sobre la salud de éste tras una ausencia de varias semanas en primavera.


























