¡No lo dudes, por favor!
Hay quienes publican lo felices que son en fotos tomadas durante esta cuarentena tan terrible, o quienes publican sus comiditas deliciosas. Están los que trabajan desde su casa “online” y el mundo sigue igual. También hay quienes dicen que tienes que escribir un libro, empezar un negocio o inventar algo. Están aquellos que se quejan porque “van a engordar”, quienes “hacen sus vivos” (videos) para distraerse, y comparten por una carrera de likes o visualizaciones de sus guitarreadas Todo eso esta bien para ellos —supongo que está bien—.
Pero nos olvidamos que hay mucha gente sola, personas alejadas de sus familias, de sus padres, de sus hermanos, de sus hijos o hasta de sus parejas.
Hay personas que viven solas, que tal vez no tienen un horno de barro ni un patio; no hacen pizzas, tortas, tacos, empanadas u otras delicias y no porque no sepan o por cuestión económica (que también los hay).
Son personas que, después de días o semanas, se encuentran en un “bajón emocional” tan grande, comparable —literalmente— a un pozo de depresión. De esos estados en los que ni levantarte puedes, o que ni comer quieres.
Para todos ellos, ellas, para ti, que estás en ese estado, que sientes que la soledad no te deja ni respirar: no lo pienses dos veces, ni lo dudes por un instante. Mi nombre es Ariel Antezana, mándame un mensaje, te paso mi número para poder charlar, conversar, reír, jugar, escuchar música, invitarte a formar parte de mi familia, hacemos videoconferencias, comemos algo, nos tomamos un café, juntos, a la distancia, ¡pero juntos!
No lo dudes, por favor.
Es un momento terrible, horrible para todos, pero no estás solo, no estás sola. Acá tienes un “brother” que no sabe hacer nada, no tengo ninguna habilidad ni gracia. No te voy a dar un curso ni un conversatorio, no sé tocar nada y canto como la mi… ¡Sólo vamos a estar juntos y charlar de lo que sea!
¡Estoy para lo que necesites, para lo que quieras, y en el momento que quieras, sin importar en qué lugar del mundo estés ni qué hora sea!
Esto no es una cadena, no es copiado de ningún muro ni es un mensaje reenviado. ¡Lo digo yo y con toda sinceridad!
Educador, musicólogo y ciudadano practicante
Columnas de ARIEL ANTEZANA




















