La Semana de la Moda de Londres (LFW, en inglés) abrió este viernes los desfiles con una vuelta parcial a las pasarelas, en la que se reafirma como capital para propuestas mixtas (hombre, mujer y sin género) y donde destaca el nombre de Vivienne Westwood frente a la ausencia de las grandes marcas.
Cuatro años y medio después del referendo de junio de 2016 en el que 52 por ciento de británicos votó por poner fin a casi cinco décadas de integración.