De acuerdo al libro Las puertas del infierno, las pruebas documentales incautadas por el Ministerio Público en Bolivia demuestran que las máximas autoridades de la Compañía de Jesús en Roma (Italia) conocían de forma detallada las violaciones sistemáticas a menores de edad en el país y dieron órdenes explícitas para ocultar diarios de abusos y clasificar información criminal.