Odebrecht marca difícil momento en la gestión del presidente Medina
Santo Domingo |
El escándalo de corrupción de la constructora Odebrecht en República Dominicana ha agitado las aguas políticas en este país caribeño y supone uno de los momentos más difíciles en la gestión del presidente Danilo Medina, que inició su segundo mandato en agosto del año pasado tras lograr la reelección.
Pese a la polvareda que ha levantado este caso desde que estalló en diciembre pasado, cuando EEUU difundió la información de los sobornos, Medina no había hecho ninguna referencia hasta el lunes pasado, cuando aprovechó su primer discurso de rendición de cuentas de su segundo mandato para asegurar que “no habrá espacio para la impunidad”.
El escándalo “ha levantado la justa indignación de tanta gente”, reconoció Medina y aseguró que en “el caso de Odebrecht y cualquier otro, el Ministerio Público, la Procuraduría General de la República y la Justicia tienen plena potestad para actuar sin ningún tipo de limitaciones; confiamos en que esto continúe caiga quien caiga, hasta las últimas consecuencias”.
Ante la Asamblea, Medina afirmó que “no existen vacas sagradas en este Gobierno” al tiempo que resaltó las acciones llevadas a cabo por el Ministerio Público tras la difusión de los documentos del Departamento de Justicia de EEUU en los que se asegura que Odebrecht pagó 92 millones en concepto de sobornos para acceder a contratos millonarios entre 2001 y 2014.
Las declaraciones del presidente no han contentado a los principales partidos de oposición ni a los movimientos de la sociedad civil que esperaban anuncios de acciones contundentes para combatir la corrupción y la impunidad.
Tras el discurso de Medina, el movimiento “Marcha Verde”, que agrupa a diferentes organizaciones sociales que organizaron una multitudinaria marcha en contra de la corrupción el pasado 22 de enero, ha hecho un llamado a salir a las calles para expresar con determinación el derecho a la Justicia. Este movimiento entregó la semana pasada en la sede del Gobierno, más de 300.000 firmas recogidas en todo el país, para exigir a Medina la creación de una comisión de fiscales independientes.
























