Imilla Skate: “Cuando caes te levantas y lo vuelves a intentar"
El sonido de las ruedas sobre el asfalto se mezcla con el vuelo de las polleras multicolores y las trenzas que lucen con orgullo siete jóvenes bolivianas. Son las Imilla Skate, un colectivo de mujeres skaters que convirtieron este deporte en una herramienta de intervención social, reivindicación de sus raíces y empoderamiento.
HONRAR A LA MADRE
Imilla Skate nació el 7 de abril de 2019 en Cochabamba, con la misión de incentivar a niñas, niños y mujeres a practicar el skateboarding. “Imilla”, que en quechua y aimara significa “niña” o “jovencita”, “es una palabra que generalmente usaban nuestras madres para referirse a nosotras”, explican las fundadoras. Y, al unirla con “skate”, fusionaron su herencia con su pasión.
“Tomamos de ejemplo e inspiración a nuestras madres, tías y abuelas que son cholitas, mujeres de pollera. Así fue como nació la idea de la Cholita Skater”, relatan y destacan este acto de reconexión y orgullo.
“Nos ayudó mucho a entender mejor a nuestra familia y nos unió más a ellas”, afirman en sus redes sociales. Vistiendo la pollera con orgullo, llenas de amor y respeto, transmiten, sobre ruedas, un mensaje de inclusión a través del deporte que las ayudó a superarse mental y emocionalmente.
LA FILOSOFÍA DEL SKATE
Para Imilla Skate, el skateboarding es mucho más que trucos y rampas; para ellas es una metáfora de la vida. “Les enseñamos la filosofía del skate que es que cuando te caes también te levantas y tienes que volverlo a intentar, ¿no? Y esto también cómo aplicarlo para la vida cotidiana”, subraya Brenda Mamani, una de sus siete integrantes.
Añade que el skate se convirtió en un refugio y una terapia para ellas, un compañero en los momentos difíciles que les enseñó a ser perseverantes, sintiéndose “felices y libres”. “Queremos que muchas otras personas también se sientan así, libres, felices como nosotras nos sentimos”, expresa con convicción.
A través de confraternizaciones y talleres, crean espacios seguros donde enseñan a patinar, pero también escuchan y apoyan a jóvenes que enfrentan problemas familiares o se encuentran en situaciones de vulnerabilidad, ofreciéndoles una comunidad basada en el apoyo y la seguridad, menciona.
UN FENÓMENO INTERNACIONAL
Lo que comenzó como un movimiento local capturó la atención del mundo, ya que la imagen de las cholitas desafiando la gravedad sobre una tabla de skate era demasiado poderosa para pasar desapercibida. Gigantes globales como la marca de zapatillas Vans y la prestigiosa National Geographic pusieron sus ojos en ellas.
Vans produjo el cortometraje documental “Cholitas”, que se viralizó a nivel mundial, mostrando la belleza de su cultura y la fuerza de su mensaje. Este documental no solo les dio una plataforma masiva, sino que también inspiró a miles de personas.
De manera similar, reportajes en medios internacionales las catapultaron como embajadoras de una Bolivia que fusiona con orgullo la tradición y la modernidad. Entre otros reportajes resaltan “Las cholitas skateboarders de Bolivia”, de Vogue Lationamérica , “Imilla Skate: herederas de la resistencia - Fuerza Latina” de la agencia de noticias DW y el corto documental “Imillaskate: Cholitas Power” de Cirque du Soleil.
“Realmente nos sentimos muy orgullosas de poder representar nuestra cultura boliviana, y qué mejor hacerlo a través de lo que amamos y nuestra pasión que es el patinar”, comenta Brenda.
EL GRAN SUEÑO: UN SKATEPARK PARA CAMBIAR VIDAS
Con la visibilidad internacional, el apoyo y una comunidad en constante crecimiento, Imilla Skate lleva adelante su proyecto más ambicioso hasta la fecha: el ImillaSkatePark. La iniciativa comenzó a gestarse en 2021 y propone la construcción de un complejo con dos áreas principales: un skatepark de nivel olímpico y un centro cultural de intervención social.
De acuerdo al plan promocionado por las impulsoras, el diseño del skatepark contará con estructuras reglamentadas para las modalidades “Street” y “Bowl”, aptas tanto para principiantes como para profesionales, supliendo la carencia de espacios adecuados para este deporte en Bolivia.
Por su parte, resaltan que el centro cultural ofrecerá espacios de terapia y expresión a través del arte urbano, como el parkour y el breakdance, además de acompañamiento psicológico para niños, adolescentes y jóvenes en estado de vulnerabilidad.
Para financiar este sueño, el colectivo organiza constantemente actividades de recaudación de fondos, como las recientes clases de skate que ofrecieron a cambio de aportes voluntarios en la Feria Internacional del Libro de Cochabamba. También reciben donaciones a nivel internacional para cumplir este sueño en beneficio de la comunidad.
“Siempre que quieran hacer algo, no se limiten con nada. El skate nos enseña eso, que para cualquier cosa que tú quieras hacer, no hay límites. Puedes hacer lo que quieras, a la edad que quieras, con la vestimenta que quieras y como tú quieras. Y puedes ser tú en donde tú quieras”, finaliza Brenda.
SEPA MÁS
Sobre el team
Imilla Skate nació el 7 de abril del 2019 con la organización del primer evento que realizaron como team; con el fin de incentivar a muchas niñas, niños y mujeres a practicar el skateboarding. El evento se realizó un día del peatón.
“Imilla Skate no pertenece a ningún partido político; cada imilla cuenta con creencias y convicciones propias, pero la filosofía del equipo está orientada al reconocimiento del valor intrínseco del ser humano, sin distinción de género, ideología, orientación sexual, color de piel o puntos de vista”, subraya el team en su página oficial.
































