Invertir para que no falte el gas
La crisis energética que enfrenta el país ha dejado claro que no tenemos “un mar de gas”. Y, el calvario que viven hoy las familias, particularmente en La Paz, no es solo resultado del contrabando; sino, de la reducción de la producción de gas natural y de la falta de inversiones estratégicas en el sector de hidrocarburos.
De acuerdo con los reportes que dio Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), las reservas probadas de gas natural en Bolivia disminuyeron de 8,95 trillones de pies cúbicos (TCF) en 2018 a aproximadamente 3,7 TCF.
Las reservas son esenciales para asegurar la provisión de gas licuado de petróleo (GLP), porque al extraer el gas natural y el petróleo del subsuelo se obtienen también líquidos que se separan mediante torres de fraccionamiento o sistemas criogénicos para obtener el gas para cocinar después de un proceso complicado.
Las filas y la desesperación que se ven hoy en día por conseguir una garrafa de GLP deben llevar necesariamente a la toma de decisiones al tomar en cuenta la importancia que tiene para cocina en los hogares y que el Gobierno Nacional ha decidido mantener la subvención y mantener la garrafa en 22,50 bolivianos, cuando fuera de nuestras fronteras fácilmente se triplica el precio.
Varios analistas han advertido de las consecuencias de una crisis hidrocarburífera por escasez de gas que obligaría a Bolivia a importar el energético.
“La amenaza del fin del ciclo del gas y el inicio de una etapa de escasez plantea varios problemas simultáneos sobre cómo garantizar el abastecimiento interno, cómo recuperar la capacidad de generar dólares y cómo financiar una transformación energética que reduzca la dependencia de un recurso cuya producción lleva años disminuyendo”, según publicó Los Tiempos.
Los esfuerzos que se hacen en la actualidad para que las garrafas lleguen a quienes verdaderamente las necesitan son importantes, pero también se necesitan planes a mediano y largo plazo que permitan que el país encuentre una solución estructural a un problema que aflige a las familias bolivianas.
Las recomendaciones para invertir en la exploración de hidrocarburos es una alerta para que las autoridades nacionales prioricen los proyectos en esta área y generen los mecanismos para captar inversiones que permitan que el país se beneficie y también los que apuesten por este emprendimiento con reglas claras.

















