Tacopaya: un oasis medicinal y eje del turismo comunitario
A más de 3.000 metros sobre el nivel del mar y rodeado de imponentes montañas, ríos cristalinos y un aire puro, el municipio de Tacopaya —ubicado en la región andina del departamento de Cochabamba— se perfila como el epicentro del turismo comunitario de salud.
Este modelo turístico combina la sabiduría ancestral de las comunidades con la producción de plantas medicinales, aguas termales curativas y el contacto directo con la naturaleza, convirtiendo a Tacopaya como el destino perfecto que combina salud, bienestar y sabiduría.
Aguas curativas milenarias
Uno de los mayores atractivos del municipio se encuentra a tan solo nueve kilómetros del centro poblado, en la comunidad de Qhollpa Aguas Calientes. Este centro turístico ofrece piscinas naturales de aguas termales con propiedades terapéuticas y “sanadoras” reconocidas por generaciones.
El alcalde de Tacopaya, Víctor Tola, explicó, en un recorrido realizado recientemente con la Gobernación de Cochabamba, que las aguas sirven para tratar dolencias como el reumatismo, la presión alta y otros malestares crónicos. “Esta agua sirve para terapias, reumatismo y otro tipo de enfermedades como la presión alta; son aguas curativas y mucha gente viene del interior y exterior”, señala.
Asimismo, Benito Palermo, secretario general de la comunidad, recordó cómo su abuelo le repetía que esas aguas “eran medicina pura”. “Mi abuelo se recuperó con esto, todo el mundo tiene derecho de ingresar para que mejoren”, manifestó.
Plantas que sanan
Gracias a su clima templado y altitud media, Tacopaya es ideal para el cultivo de una variedad de plantas medicinales. El romero, la muña, la retama, la wirawira, la ruda, la manzanilla o la chacatea son solo algunas de las especies que crecen naturalmente en los huertos de las comunidades, entre laderas y montañas.
La Ley Departamental Nº 1122 reconoce oficialmente a Tacopaya como zona productora de plantas medicinales y de interés turístico. Esta normativa fortalece la promoción, conservación y transformación de estos recursos, permitiendo a los comunarios elaborar aceites, cremas y esencias naturales con propiedades terapéuticas.
Modelo de turismo sostenible
El turismo comunitario implica que las propias comunidades gestionan sus recursos, reciben capacitación y construyen su oferta turística desde sus costumbres, historia y patrimonio. El responsable del Programa de Turismo de la Gobernación, Víctor Plata, explica que este enfoque busca generar ingresos sin dañar el entorno ni perder la identidad cultural.
En este sentido, Tacopaya reúne tres elementos: aguas termales, producción de plantas medicinales y sitios arqueológicos. Y, con el acompañamiento técnico de la Gobernación de Cochabamba, se está fortaleciendo el conocimiento de los comunarios para ofrecer recorridos, guías, servicios básicos y productos con valor agregado, haciendo de este modelo un ejemplo replicable en otras regiones del país. De esta forma, el municipio se va convirtiendo en eje del turismo comunitario de salud.
Por tanto, el municipio comenzó a mejorar su infraestructura turística habilitando espacios de descanso, señalización, áreas de piscinas y senderos. A esto se suma la articulación del transporte público con salidas desde Cochabamba los miércoles y fines de semana a través de la línea “23 de enero”, que parte de la avenida 6 de Agosto.
Más allá del turismo
El sueño de consolidar un spa natural o centro integral de medicina tradicional en Tacopaya es una posibilidad cercana. Con el apoyo técnico y legal del Gobierno Departamental, el impulso comunitario y la creciente demanda de turismo de bienestar, este destino se perfila como un ejemplo nacional.
El gobernador Humberto Sánchez invitó a la ciudadanía a visitar Tacopaya. “Invitamos a la población de Cochabamba y de otros departamentos para que aprecien el calor del agua, respiren aire puro y disfruten de estas tierras andinas. Tacopaya recarga energías”, expresó.
Tacopaya es una experiencia de sanación y un llamado a reconectar con la tierra, con uno mismo y con formas de vida que honran el equilibrio natural. Además, el municipio cuenta con ruinas incaicas, un cañadón de piedras, una casa de piedra y molinos de piedra.





























