El tai chi y sus secretos
//Texto: María Fernanda Pando Sevilla//
El tai chi es un arte marcial milenario nacido en China que originalmente estaba dirigido a la lucha cuerpo a cuerpo. Pero, ahora, está centrado en la exploración espiritual, por lo que mayormente se lo practica al aire libre. Tiene la finalidad de lograr concentración mental y física para mejorar la salud a través de la meditación.
Para conocer con mayor profundidad este arte marcial, la experimentada instructora Beatriz Hurtado de Mendoza de Duarte, con más de 20 años de experiencia, comparte los aspectos fundamentales del tai chi. “Es un arte marcial blando. Conecta la mente con el cuerpo, a diferencia de un arte marcial puro como el kung fu”, explica la experta acerca del significado de esta práctica. Además, resalta que crea un equilibrio único interior que logra beneficios como la fuerza, flexibilidad y energía. Consiste enteramente en meditar en movimiento.
SUS ORÍGENES
Hurtado de Mendoza explica que existe la falsa creencia que el tai chi está dirigido idealmente a personas de la tercera edad. Aunque no sea cierta, comenta que esta idea encontró asidero debido al origen de este arte. Antiguamente, los maestros experimentados del kung fu meditaban mientras realizaban movimientos característicos de este. No obstante, con el paso de los años el tai chi se independizó y se practica sin necesidad de tener bases en kung fu, dice la instructora.
La maestra explica que esta arte marcial se recomienda para personas de todas las edades. Más aún por estos meses de confinamiento debido a la pandemia, ya que se centra en la meditación y relajación mental y física. “Si una persona sufre mucho estrés, esto controla y regula la estabilidad de mente y cuerpo, ayuda a pensar lo que se está haciendo debido a los ejercicios lentos”, manifiesta la instructora, quien en varias ocasiones nutrió sus conocimientos de esta práctica en China.
MÚLTIPLES BENEFICIOS
Hurtado de Mendoza indica que este arte marcial puede realizarse a cualquier edad. Sin embargo, es ideal para personas con problemas óseos o que no pueden realizar ejercicios con alta exigencia muscular por distintas razones. El primero de estos beneficios es el equilibrio, la ideología parte de crear raíces con la tierra. Señala que los movimientos lentos provocan que el cuerpo trabaje lentamente y entre en un estado meditativo. “Los movimientos lentos dan la sensación de no estar haciendo nada, eso ayuda a la concentración, a meditar y a determinar dónde uno está parado”, adiciona.
Los beneficios corporales recaen en la renovación de energía, quema de calorías, mejora de la postura gracias al equilibrio y el más importante, según explica la instructora, el trabajo que se realiza en los tendones. “Una razón por la cual lo practican personas mayores es porque no requiere músculo, solo los tendones que no pierden la flexibilidad”, añade. Además, dice, el tai chi ayuda a que el cuerpo recuerde la vitalidad y flexibilidad de la niñez y juventud.
Un equipo de la Universidad de Jaén (España) defendió años atrás, en la revista científica Journal of the American Geriatrics Society, que el tai chi ayuda a reducir las caídas entre la población adulta.
A similares conclusiones llegó otra investigación realizada por científicos japoneses años más tarde. En su caso, crearon tres grupos de trabajo, cada uno de ellos enfocado en un ejercicio distinto: uno haría tai chi, otro, caminatas a paso ligero y el tercero haría trabajo de resistencia y fuerza. Las personas que se dedicaron a la milenaria disciplina china mejoraron un 30 por ciento la fuerza del tren inferior y un 25 por ciento la del superior, casi tanto como los que participaron en el entrenamiento de fuerza y mucho mejores que los que emplearon su energía en las caminatas.
La investigación incluso analizó la relación entre este arte marcial y algunas patologías concretas, como por ejemplo la artrosis. La revista de medicina de la Universidad de Harvard publicó hace unos años un artículo en el que sostiene que los pacientes que padecían esta enfermedad podían mejorar de forma sustancial si combinaban un adecuado tratamiento médico con la práctica del tai chi. La publicación extendía los beneficios y los vinculaba con otras patologías como la baja densidad ósea o las enfermas de cáncer de mama que sufren los efectos secundarios del tratamiento.
LA RESPIRACIÓN, UN FACTOR FUNDAMENTAL PARA MEDITAR
La respiración es una de las claves en el tai chi para lograr la meditación avanzada y hay muchas formas de realizarla en este arte. Sin embargo, explica Hurtado, los principiantes sólo deben dedicarse a inspirar y espirar lenta y tranquilamente, con más cuidado en el calentamiento. Primordialmente, se busca que los alumnos que inician en esta disciplina logren la coordinación entre pies y manos en las distintas figuras, de lo contrario puede ocurrir alguna desconcentración. Posteriormente, controlarán mejor su respiración.
Pero para las personas con un poco más de experiencia, se inicia con dos tipos de respiración. La primera es la budista, que consiste, según la experta, en lo siguiente: “Al inspirar se infla la barriga y al espirar se pega el ombligo a la columna vertebral, bajando el aire al estómago”. La segunda que se llama inversa se refiere a inspirar pegando el ombligo a la columna vertebral, mientras que al espirar se debe inflar el estómago. Estas dos formas de respiración deben ser lentas, llevar el aire al estómago y realizarse en tres tiempos.
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CONSEJOS PARA INICIAR
Teniendo en cuenta la nueva normalidad que se vive en el país, la instructora señala que lo ideal y recomendado para empezar tai chi es hacerlo con supervisión profesional, ya que existen posturas que al hacerlas se deben cuidar muchos detalles y es importante realizar correcciones. Sin embargo, comenta que la enseñanza virtual por videollamada funciona de buena manera, pero que ésta debe ser didáctica y mantenerse una comunicación adecuada.
Sugiere también que es recomendable leer distintos textos para entender el concepto, ideología, historia y desarrollo del tai chi. Ver distintos videos de posturas, formaciones y meditación de este arte, para así poder comprenderlo de mejor manera al momento de practicarlo.
POSTURAS BÁSICAS PARA EMPEZAR
La instructora explica, en primera instancia, que en cualquier postura es fundamental que las plantas de los pies se conecten con la tierra, lo que en esta disciplina se llama crear raíces. Aclara que, para entender la práctica, se denomina forma a la secuencia de pasos que se realiza para un desplazamiento o cierta cantidad de pasos.
1. La postura para enraizar los pies con la tierra: Los pies abiertos deben estar alineados a la altura del ancho de hombros, mientras que los brazos a la altura lateral de los muslos.
2- La postura de arco: Los pies abiertos deben estar alineados a la altura del ancho de los hombros. Girar el pie derecho 45 grados hacia la derecha. Con el pie izquierdo, a la altura ya mencionada, dar un paso adelante. El pie derecho empuja y el izquierdo detiene, luego se alterna, paso de avance. Se recomienda ver un video de internet para observar a detalle el movimiento de los pies.
3- Paso vacío: Es un paso de transición intermedio. Por ejemplo, si se realizó el paso arco, éste dará pie para cambiar de postura en la forma.
Hurtado de Mendoza señala que estos tres pasos son los básicos en cualquier forma de tai chi y recuerda que cada serie de movimientos ayuda de igual manera a cumplir los objetivos de vitalidad y meditación. El tai chi es un arte marcial que además de brindar energía, puede ser realizado por personas de cualquier edad y puede complementar cualquier rutina diaria con el fin de lograr distención y relajación de las actividades cotidianas.


















