Un estudio liderado por la Universidad de Granada ha demostrado que la hora del día a la que se hace ejercicio no influye en el efecto inmediato que este tiene sobre la presión arterial y la glucosa en sangre.
El deporte es salud, pero antes, durante y después de hacer ejercicio la piel necesita cuidados específicos para activar la circulación, evitar la sequedad, el entumecimiento de los músculos y favorecer la hidratación y la firmeza de la piel.