Cada año, la festividad de Urkupiña, celebrada en Quillacollo, no sólo congrega a feligreses de Bolivia y el mundo, sino que también genera un importante impacto económico en la región.
A julio de este año, el país recibió a alrededor de 700.000 turistas y generó un movimiento económico de $us 430 millones, informó la viceministra de Turismo, Eliana Ampuero.
Entre enero y octubre de 2022, el turismo interno y receptivo en Bolivia generó un movimiento económico de 4.307 millones de bolivianos, informó ayer el presidente Luis Arce.