El Banco Mundial, en su informe denominado “Perspectivas económicas”, proyectó un crecimiento económico en Bolivia del 3,1 por ciento en la gestión 2023, y del 2,7 por ciento en 2024. A nivel regional y mundial, las proyecciones no son alentadoras.
El Banco Central de Bolivia (BCB) proyectó culminar 2022 con un crecimiento del 4 por ciento del PIB, una cifra más baja del 5,1 por ciento calculado inicialmente.
Entre enero y octubre de este año, las importaciones de Bolivia subieron en un 44 por ciento en comparación al mismo periodo del año pasado, debido principalmente a un considerable aumento en el costo por compras de combustibles y lubricantes, que se elevaron en 140 por ciento, de acuerdo a datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).