Voluntarios persiguen a infractores de la ley antitabaco
Pekín |
Con su placa de "inspector" bien a la vista, el voluntario Liu Li persigue en Pekín a los infractores de la ambiciosa ley antitabaco adoptada hace un año, que prohíbe fumar en los espacios públicos cerrados de la capital, un desafío en un país donde el cigarrillo es el rey.
"Somos extremadamente sensibles. Podemos adivinar con el olfato si alguien está fumando", explica Liu, profesor de arte de 33 años, mientras patrulla por un edificio de oficinas del centro pekinés.
Liu forma parte de los miles de voluntarios, vestidos con chaquetas azules, que persiguen a los fumadores infractores y les "sacan a veces una confesión escrita" transmitida después a las autoridades.
"¡Andad sin hacer ruido!", ordenó Liu a sus dos compañeros. "A veces, cuando nos oyen, intentan escaparse".

















