Nueve de cada 10 árboles de la casa Bickembach necesitan poda o tala
Nueve de cada 10 árboles de los jardines de la casa quinta Bickembach, en Cala Cala , declarada patrimonio arquitectónico de la ciudad, necesitan una intervención —desde una tala y poda hasta un manejo silvicultural— debido a que muchos se hallan en la última etapa de vida, están enfermos o representan un riesgo para la edificación.
El nuevo propietario de la casa, Pablo Soto Quiroga, envió un informe detallado sobre el estado de las especies y del trabajo que se realizará después de que se denunciara por redes sociales la tala de palmeras hace un mes.
La casa Bickembach se asemeja a un pequeño palacio árabe. El edificio se construyó en 1900 y es el único en el país, junto con la Glorieta de Sucre, con un estilo mudéjar y obra de uno de los arquitectos más renombrados, el catalán Miguel Tapias. La Alcaldía intentó expropiarla para su conservación, pero el plan no avanzó por falta de recursos.
Jardines
Un diagnóstico identificó 103 ejemplares entre árboles, arbustos, palmeras, enredaderas y cactáceas en la casa quinta. Entre las especies se clasificaron: 68 árboles, 21 arbustos, tres enredaderas, dos cactáceas y nueve palmeras, según una evaluación que realizó la empresa PodArte.
Se determinó que las especies que más predominan son el ciprés, el falso laurel, el membrillo, las palmeras y la lluvia de oro.
Por el tiempo transcurrido —40 años sin atención— y otros factores, no todas las plantas están en buen estado. Del total, 60 o el 58 por ciento se halla en estado regular; 33, es decir, el 32 por ciento, en buen estado, y 10, igual al 10 por ciento, en mal estado. A partir de esos resultados se estableció que el 54 por ciento de los ejemplares representan un riesgo potencial medio; el 31 por ciento, un riesgo potencial bajo, y un 15 por ciento, alto.
La evaluación recomendó la tala del 49 por ciento, la poda del 43 por ciento, el trasplante del 3 y el tratamiento de silvicultura del uno por ciento. Sólo un 5 por ciento no requiere ningún manejo.
El estudio estableció que de los 103 árboles hay especies que se hallan en la última etapa de vida y con mala estructura, principalmente cipreses. Por ello, los técnicos recomendaron su tala por los riesgos para la infraestructura. En tanto, las especies juveniles y maduras aún se pueden conservar, previa poda. En este grupo se encuentran los molles y la lluvia de oro.
Palmeras
Respecto a las palmeras que resaltaban en la casa, se determinó que existen varias producto de brotes, que deben ser retiradas o realizar su trasplante, aunque esta maniobra representa un riesgo, porque las raíces son sensibles.
Se recomendó realizar sólo la poda de las palmeras adultas y talar sólo una, porque representaba un riesgo para la casa patrimonial.
Gomero
El ejemplar de mayor belleza de la casa quinta es el gomero, que si bien se halla estructuralmente estable tiene raíces superficiales y extendidas. Se recomendó implementar rejillas que permitan el paso peatonal, la infiltración de agua y la protección.
Las plantas de peramota y membrillo le otorgan una característica especial la casa quinta y se pueden conservar.
En tanto, las lluvias de oro son producto de rebrotes y se recomienda su extracción porque son estructuras débiles y su pérdida no representa un impacto grave.
MÁS DATOS A
Casa inspirada en la Glorieta de Sucre
La casa quinta Bickenbach está en una de las zonas más residenciales, Cala Cala. En el pasado perteneció a Ernesto de Bickenbach y a su esposa Beatriz Argandoña, a quien se vincula con los príncipes que ocuparon el
Palacio de la Glorieta de Sucre.
Fue declarada patrimonio histórico, cultural y arquitectónico municipal en 2011, departamental en 2018 y nacional en 2019. La edificación se halla en proceso de restauración y refuncionalización. Su nuevo propietario, Pablo Soto Quiroga, invierte 500 mil dólares en los trabajos para que el lugar sea un centro cultural. Se espera la conclusión de los trabajos en diciembre de 2019 y se inaugurará con un festival de artes vivas.
MÁS
Hicieron un diagnóstico
La empresa PodArte realizó un diagnóstico del estado de las 103 especies de la casa quinta, ubicada en la zona de Cala Cala.
El nuevo propietario adquirió la casa quinta a través de una venta judicial
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El nuevo propietario adquirió la casa quinta a través de una venta judicial
Ante el inicio de las obras de revitalización de la casona Bickenbach, se entregó a Los Tiempos un legajo de documentos en los que se explica que el registro de propietario de la casa patrimonial está a nombre de Pablo Soto Quiroga. El mismo adquirió el inmueble de la calle Huallparrimachi, en Cala Cala, a través de una venta judicial en 2018.
La compra mediante una subasta se originó en una demanda coactiva de Pablo Soto Quiroga contra Armando Díaz Rueda, Gladys Díaz de Cogollo y Mario Díaz Rueda, en 2013, por 572 mil dólares bajo conminatoria de remate del bien inmueble que se otorgó como garantía.
En 2017, sobre la base de 1,3 millones de dólares, se procedió a la subasta y, al no haberse presentado interesados, se adjudicó a Soto Quiroga en el 80 por ciento de la última base imponible de 1,1 millón de dólares y se realizó la trasferencia por disposición de la jueza Nancy Blanco.
El inmueble de una superficie de 5.691 metros cuadrados según mesura y 4.591 según título registrados en Derechos Reales.
En tanto, la denuncia que presentó la diputada Norma Piérola en contra del propietario, los apoderados y funcionarios de la Alcaldía por incumplimiento de deberes, resoluciones contrarias a la ley, falsedad ideológica y uso de instrumento falsificado fue rechazada, debido a la falta de elementos de convicción para fundar la imputación.





























