Muestra de María Esther Ballivián en el Patiño
En el Centro de Exposiciones del Centro Pedagógico y Cultural Simón I. Patiño se realiza la exposición retrospectiva de una de las artistas plásticas más representativas de Bolivia, María Esther Ballivián. La muestra recoge todas las facetas de esta pintora o etapas de su pintura que se expone en nueve partes.
Esta monumental muestra ha requerido del esfuerzo conjunto de la Fundación Cultural del Banco Central de Bolivia, el Museo Nacional de Arte y la Fundación Simón I. Patiño que lograron agrupar un total de 112 obras de coleccionistas privados, instituciones y colecciones de museo que hacen de la exposición un recorrido por toda la vida de María Esther Ballivián a través de sus obras, sus viajes y sus maestros.
María Esther Ballivián, es nieta de Elisa Rocha de Ballivián, el primer nombre femenino que cobró relevancia en el panorama de la plástica nacional, pintora de formación académica de espíritu neoclásico que fue su primera maestra. De tal manera que, seguramente, la primera aproximación de María Esther al arte fue dentro los cánones de la figuración academicista que mantenía principios fundamentales de la figuración renacentista como la representación de la perspectiva desarrollada en Florencia. Su segundo acercamiento a la formación artística en su paso por las academias de Bellas Artes “Hernando Siles” de La Paz y la de Lima. En ambos persistía la formación academicista de la tradición neoclásica italiana con la que fueron creadas, mientras que en lo ideológico se había consolidado el pensamiento indigenista. Pasando a ser discípula del maestro lituano Juan Rimsa.
En 1952, conmovida por las ideas de la Revolución Nacional desarrolló en su pintura temas relacionados con la problemática dominante en el momento, pero alejados del estereotipo y de la estética de la pintura social que, en esos años, se desarrollaba en toda Latinoamérica y de manera especial en Bolivia. Luego Ballivián se iría a Chile donde inició una búsqueda personal que la alejó de los temas sociales de denuncia, para experimentar con el lenguaje visual.




















