Rosendo Rojas y Plácido de Castro

Cultura
Publicado el 05/09/2016 a las 0h00
ESCUCHA LA NOTICIA

El coronel Rosendo Rojas fue un heroico tarateño, comandante de un batallón del Regimiento Avaroa que partió desde Cochabamba para defender el territorio boliviano en el Acre, entre los años 1902 y 1903. Los acreanos del Brasil, gente buena, recuerdan con honores a nuestro llaqtamasi que encarnó el drama boliviano en estas lejanas tierras: soldados que ofrecieron el sacrificio de sus vidas en aras de una imposibilidad histórica; todo el Acre no era para Bolivia, cuyo Estado altiplánico-céntrico —además de secularmente venal— era incapaz de sostener en sus manos aquel vasto regalo de Dios, prefiriendo entregárselo a un consorcio norteamericano.

¿Dónde está la verdad de una guerra sino es en el escenario mismo donde se produjo? Estoy aquí para imbricar mi destierro con una memoria histórica que aún contiene infinitos vacíos; espero llegar a cubrir algunos de ellos sacando algo positivo de este exilio. La Guerra del Acre de 1902, que para los nordestinos fue su Revolución Autonomista dirigida no sólo contra Bolivia sino también contra el Imperio del Brasil, se libró en siete batallas fundamentales de los autonomistas acreanos frente al ejército boliviano, dos de ellas dentro nuestro actual territorio: Bahía (hoy Cobija) y Costa Rica (hoy provincia Nicolás Suárez de Pando) y las cinco batallas restantes dentro el actual territorio del Acre brasileño: Xapurí, Santa Rosa, Volta da Empresa (hoy Río Branco), Bom Destino y Puerto Alonso (hoy Porto Acre).

En el Archivo Histórico del Museo del Caucho (Museo da Borracha), sobre la emblemática avenida Ceará de la ciudad capital, encontré a nuestro Rosendo como un recuerdo vivo entre líneas de un ejemplar algo maltrecho de “O Acre”, órgano oficial del Estado acreano, publicado el domingo 1 de septiembre de 1929 con una crónica escrita por la profesora estadual Isolina Seixas Landim bajo el título “Écos do 6 de agosto”.

Rosendo Rojas comandó la batalla de Vuelta Empresa (así se llamaba entonces esta ciudad de Río Branco), librada con posterioridad a la batalla de Bahía. Entre el fuego cruzado de una tropa boliviana que solamente hablaba español y quechua en su guerra por preservar un territorio propio sólo en los papeles, contra una densa multitud armada que clamaba “Revolução!, Revolução!” en un perfecto português cearense, el coronel Rosendo Rosas comprendió entonces que no valía la pena seguir muriendo para entregar este territorio al consorcio norteamericano “Bolivian Syndicate”, según era la obtusa decisión del presidente paceño José Manuel Pando.

Si en esos tiempos nuestro Gobierno hubiera tenido la inteligencia emocional necesaria para conceder su Autonomía al pueblo acreano e incorporar en nuestra Constitución la lengua portuguesa como otro idioma oficial del Estado boliviano —y no simplemente utilizar este territorio para prostituir a las bellas mujeres amazónicas  explotándolas sexualmente en un ejercicio perverso y concupiscente del poder político— ni guerra ni revolución habrían sido necesarias, digo yo; y el líder revolucionario Plácido de Castro habría pasado a la historia como precursor del autonomismo en Bolivia.

El pueblo acreano nunca desconoció el dominio propietario del Estado boliviano sobre aquel territorio en virtud a un arreglo colonial entre las coronas de España y Portugal (a diferencia de Chile que insiste en la falacia de que Bolivia nunca tuvo mar). Además, los acreanos (de raíz ceraense y piauí) como todos los pueblos nordestinos del Brasil, se consideraban relegados por las fuerzas imperiales de Río de Janeiro. Bolivia desaprovechó esa oportunidad para conservar el Acre para sí otorgando a este pueblo su siempre reclamada autonomía.

En el umbral del Museo del Caucho se colocó el año 2002 una gigantesca plaqueta que conmemora el Centenario de la gesta acreana, donde, traducido a nuestra lengua, se lee el siguiente reconocimiento oficial a la propiedad boliviana de este territorio antes de la revolución autonomista:

“Los últimos 100 años de Brasil fueron enriquecidos por la gloriosa conquista de una vasta floresta amazónica que pertenecía a Bolivia. Hace un siglo, la bravura de indios y siringueros nordestinos dio lugar a la formación del Estado Independiente del Acre. Después, liderado por Plácido de Castro, el pueblo hizo la Revolución Acreana”.

El coronel Rosendo Rojas comprendió que este fratricidio no era fiesta ni guerra sino revolución; decidió entonces deponer las armas para evitar más sangre derramada sólo para favorecer a los capitalistas norteamericanos socios de los sátrapas liberales bolivianos, primeros agentes del imperialismo yanqui en la historia de nuestro país. Nuestro compatriota libró dos batallas en lo que hoy es Río Branco. En la primera, el 18 de septiembre de 1902, cuando entraban a Vuelta da Empreza cantando victoria después de la toma de Xapurí el 6 de agosto, los acreanos fueron emboscados por los bolivianos que infringieron a las fuerzas de Plácido de Castro 20 muertos, 10 heridos y una estampida en polvorosa de casi 60 sobrevivientes revolucionarios. Pero los hombres de Plácido de Castro volvieron a la carga el 15 de octubre, esta vez derrotando a las agotadas tropas de Rosendo Rojas. Según escribió la maestra historiadora Isolina Seixas: “Commandava as forças bolivianas o valente cel. Rosendo Rojas que, ao rendir-se na manhã de 15 de outubro, entrega a sua espada a Plácido, que não acceitando, disse: ‘continue com ella pois que o sr. cel. sabe muito honra-la’”. Conmovido por el generoso gesto del revolucionario acreano, el militar boliviano insistió en entregarle su espada a Plácido de Castro, diciéndole (traducción nuestra): “Le agradezco la honra, pero insisto en que acepte usted  mi espada, si no quiere como rendición, como un presente de amistad, que algún valor tendrá”. Entonces Plácido de Castro tomó la espada agradecido y estrechó la mano del coronel Rojas.

Ahora nuestro objetivo es hallar, aquí en Río Branco, aquella espada que el tarateño Rosendo Rojas entregó a Plácido de Castro en un gesto de sincera amistad hacia el pueblo acreano.

En esa espada quedó grabada la memoria heroica de un largo anhelo de integración entre dos pueblos hermanos de Latinoamérica, nuestra común patria grande.

 

“Si en esos tiempos nuestro Gobierno hubiera tenido la inteligencia emocional necesaria para conceder su Autonomía al pueblo acreano e incorporar en nuestra Constitución la lengua portuguesa como otro idioma oficial del Estado boliviano —y no simplemente utilizar este territorio para prostituir a las bellas mujeres amazónicas (...)— ni guerra ni revolución habrían sido necesarias, digo yo; y el líder revolucionario Plácido de Castro habría pasado a la historia como precursor del autonomismo en Bolivia”

 

2_c_3_tiempossss.jpg

El Archivo Histórico del Museo del Caucho de Rio Branco, Brasil.
Sol de Pando

(*) El autor es escritor y periodista boliviano, radicado en Río Branco, Estado do Acre, Brasil.

llactacracia@yahoo.com

 

Tus comentarios

Más en Cultura

Los charanguistas potosinos no desentonaron en la cuadragésima segunda versión del Festival y Feria del Charango 2026 que se celebró en Aiquile, porque su...
ELeNos es una obra que retrata la tensión entre el miedo y la dignidad en tiempos de opresión, destacando el papel de la juventud y la conciencia crítica...

Por años, Marbella ha sido vista como la meca del lujo. La imagen más inmediata de la ciudad andaluza es la de las playas mediterráneas, los yates y coches deportivos en Puerto Banús y la idea de...
En el marco de sus 35 años en Bolivia, Tigo avanza con la quinta versión del Programa Internacional de Periodismo Digital (PIP), que este año amplió su alcance e incorporó por primera vez a creadores...
Pese que existe resistencia en el autor y los artistas plásticos de Cochabamba, la decisión de trasladar la escultura Diversidad en equilibrio a otro sector de la ciudad por parte de la Alcaldía de...


En Portada
La exdiputada Laura Rojas señaló a Romer Saucedo Gómez, conocido como alias ‘El Alemán’, como propietario de las maletas vinculadas al denominado caso ‘maletas...
El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó este jueves su renuncia irrevocable al cargo en medio de una profunda crisis financiera y política...

El asambleísta del PDC fue posesionado e inicia su segunda gestión a la cabeza de la Cámara Baja. La elección de la directiva camaral, realizada hace seis días...
Este jueves las autoridades arrestaron a varios familiares del presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Romer Saucedo, contra quien pesa una orden de...
Millones de ahorristas afectados, fondos públicos comprometidos y sospechas de irregularidades financieras. Seis claves para entender el caso.
Lo planteó en Madrid, y sustentó su iniciativa con la disponibilidad de un edificio que puede acogerlo y que jamás sirvió para el propósito de su construcción...

Actualidad
El vocero de la Gobernación de Cochabamba, Sergio de la Zerda, desmintió las declaraciones de asambleístas...
Fue la mayor desde el inicio de las protestas en septiembre. Los sindicatos reclaman aumentos salariales, justicia...
Después de mayo y junio, fue el mes de mayor alza en los precios de productos de consumo cotidiano, el INE lo atribuye...
Está investigado en el caso de las maletas que desaparecieron luego de llegar de EEUU al aeropuerto de Viru Viru en un...

Deportes
El Real Madrid remontó y ganó 2-3 al AEK, ayer miércoles en Atenas en la cuarta jornada de Liga de Campeones, rescatado...
La estrella portuguesa Cristiano Ronaldo anunció este jueves su retirada como jugador internacional, después de 23 años...
La muerte del delantero del CD Tenerife, Jesús de Miguel, conmocionó al mundo del fútbol.  Sufrió un paro...
El bañista Remington Angerer cumple una participación histórica para Bolivia en los Juegos Olímpicos de la Juventud...


Doble Click
El académico e investigador boliviano Guillermo Mariaca Iturri, director general ejecutivo de la Escuela de Gestión...
Los charanguistas potosinos no desentonaron en la cuadragésima segunda versión del Festival y Feria del Charango 2026...
¿Qué se siente ser un Tilcayo y recorrer los bosques de los Yungas en busca de alimento, mientras se descubren los...
El destacado cantautor boliviano Luis Rico falleció a los 81 años la noche del lunes 2 de noviembre.