Dan arresto domiciliario a acusados de bullying
Tres de los cinco estudiantes que martirizaron por cinco meses a 13 de sus compañeros en un colegio del municipio de Quillacollo y fueron denunciados por bullying o acoso escolar ante la Defensoría de la Niñez y Adolescencia, deberán cumplir arresto domiciliario por disposición del juez de la Niñez y Adolescencia, Porfirio Alba, informó ayer la responsable de la institución defensora, Araceli Mamani.
Entretanto, dos adolescentes de 13 años recibirán apoyo psicológico en el Servicio Departamental de Gestión Social (Sedeges). Los estudiantes fueron denunciados el pasado 15 de junio por los presuntos delitos de lesiones graves y abuso sexual ejercidos contra tres de sus compañeros de 13 y 14 años. “Los han subido a la mesa y les han estirado los genitales”, lamentó
Mamani. Las víctimas recibieron seis días de impedimento y reciben terapia.
“Uno de ellos, al que lo identifican más dijo: ‘No soy parte de esto’. Sin embargo están las pruebas y declaraciones de los menores”, señaló la responsable de la Defensoría Municipal de Quillacollo.
Mamani informó que la Defensoría de la Niñez y Adolescencia quedó “conforme” con la determinación porque no se cuenta con un centro especializado para cobijar a este tipo de transgresores.
A ello se suma que, de introducirlos en un centro de Infractores que funciona en situación, “estarían siendo influenciados negativamente”.





















