Incendio imparable afecta a Canadá
Toronto |
Más de 90 personas han tenido que evacuar sus casas como consecuencia del gigantesco incendio forestal que ha consumido el bosque boreal de Canadá desde hace una semana y que se prevé dure meses pese a los anuncios de lluvias. Las llamas han arrasado con 161.000 hectáreas en Fort McMurray, en el noroeste.
La primera ministra de la provincia de Alberta, Rachel Notley, señaló que la ralentización del ritmo de crecimiento del incendio ha provocado que “en estos momentos sea más pequeño” de lo que esperaban.
Pero el incendio sigue fuera de control y creciendo hacia el noreste de la provincia. Los equipos que combaten el incendio volvieron a reconocer que la única forma de controlar las llamas es con la ayuda de varios días de fuertes lluvias, lo que no está previsto de momento en los partes meteorológicos.
Las llamas, que el martes obligaron a desalojar completamente la ciudad de Fort McMurray, a unos 2.600 kilómetros al noroeste de Toronto y con más de 90.000 habitantes, están siendo empujadas por el viento, que está llegando a alcanzar rachas de hasta 70 kilómetros por hora, hacia el noreste de la provincia de Alberta.
Las llamas han rodeado completamente Fort McMurray, donde sólo permanecen unos 200 bomberos que evitan que el fuego consuma edificios esenciales para la ciudad, como el aeropuerto internacional o la planta de tratamiento de agua.
A pesar de los esfuerzos de los equipos que combaten el incendio, más de 1.600 estructuras han quedado destruidas en la ciudad y varios barrios, especialmente en los suburbios, han quedado totalmente arrasados.
La Policía Montada canadiense sigue recorriendo casa por casa para asegurarse de que nadie se ha quedado en la ciudad.
























