La influencia del EI permanece intacta
El autodenominado califato que los yihadistas del Estado Islámico (EI) instauraron en Siria e Irak puede haberse hundido, pero los ataques con bombas en Sri Lanka demuestran que la influencia de la ideología extremista del grupo permanece intacta.
Derrotado en el terreno, el grupo dirigido por Abu Bakr al-Baghdadi, que sigue prófugo, logró inspirar a distancia a yihadistas esrilanqueses que el domingo mataron en ataques suicidas coordinados en iglesias y hoteles de lujo alrededor de 350 personas y heridas a 650.
El EI reivindicó la matanza ayer a través de su agencia de propaganda Amaq, afirmando que “los autores de los ataques contra los ciudadanos de los países de la Coalición (anti EI) y los cristianos de Sri Lanka de anteayer son combatientes del EI”.
Ya el lunes, una cuenta Telegram pro EI publicó fotos de tres de los presuntos kamikazes, cada uno con un dedo levantado hacia el cielo, y una Kalashnikov en el hombre, bajo el título “tres de nuestros hermanos comandos en Sri Lanka”, informó el Site Institute.
Detrás de ellos, colgado en la pared, se podía ver la bandera negra con inscripciones blancas de la organización yihadista.
El grupo islamista local National Thowheeth Jama’ath (NTJ), señalado como el autor de los ataques, “no tiene motivaciones locales, sino que quiere ser parte de la insurrección global del Estado Islámico”, explicó Zachary Abuza, profesor del National War College de Washington, especialista de los grupos yihadistas en Asia del sur.
DANÉS PERDIÓ A TRES HIJOS EN ATENTADO DE SRI LANKA
AFP
Propietario de una cadena de tiendas de ropa y de tierras en Escocia, el multimillonario danés Anders Holch Povlsen, que perdió a tres de sus cuatro hijos en los atentados de Sri Lanka, es un empresario discreto que preservó siempre a su familia de la atención pública.
El empresario de 46 años estaba de vacaciones en Sri Lanka con su esposa y sus cuatro hijos -un niño y tres niñas de entre cinco y 15 años- cuando una serie de atentados suicidas golpearon iglesias y hoteles de lujo dejando decenas de muertos.
La cadena minorista internacional de ropa Bestseller, el grupo de prêt-à-porter fundado por los padres del empresario, confirmó la muerte de los tres niños, según la prensa danesa.

























