El Poopó se evaporó e intentan recuperarlo
Al rescate de Eulogio Ríos, un hombre del pueblo Uru, atrapado durante cinco días en una mortal trampa de lodo, en medio del lago Poopó, mientras intentaba pescar, es la imagen lacerante de la tragedia que asola a ese ecosistema acuático y a todos los seres vivos que habitan en ese entorno, que fueron testigos de la evaporación de esa masa de agua, que desde siglos los ha nutrido.
La desecación del lago Poopó se debe a varias causas que se fueron acumulando y que confluyeron, como la contaminación proveniente de la explotación minera, la más importante, mas no la única, el calentamiento global y el desvío de las aguas, entre otras. De ser el hermano menor del gran Titicaca, el Poopó pasó a convertirse hoy en un gigantesco lodazal.
El gobierno boliviano, en consonancia con el de Perú, planifica y ejecuta acciones destinadas a rescatar al Poopó de su desaparición definitiva, como parte de un Programa integrado, junto al lago Titicaca, el río Desaguadero. Desde el Ministerio de Medio Ambiente se informó de la construcción de una represa que será concluida en 2017. También se está brindando ayuda humanitaria a los pobladores, en su mayoría de origen uru-chipaya, que se han visto privados de su principal fuente de sustento: la pesca.
Según datos proporcionados por la NASA, la agencia espacial norteamericana, el lago Poopó ya se secó en 1994.
Actualmente, investigadores de la UMSA, de la Unidad de Limnología, estudian el entorno y contribuyen al rescate del lago Poopó y a los Urus.
El Poopó se evaporó e intentan recuperarlo























