Iglesia fracasa en intento de mediar en lío de Achacachi
Nadie del Gobierno ni el Alcalde de Achacachi asitieron ayer a la convocatoria que hizo la Iglesia católica para buscar una solución al conflicto en ese municipio. “No creen en el camino del diálogo”, dijo el obispo de El Alto, Eugenio Scarpellini.
El ministro de Desarrollo Rural, César Cocarico, señaló que el Gobierno no puede obligar al alcalde Édgar Ramos a renunciar porque sería un antecedente para que se presenten casos similares en el país.
Las medidas de presión para que Ramos renuncie fueron trasladas hasta la ciudad de La Paz para que el Gobierno y las autoridades judiciales escuchen la demanda. Primero se trasladaron varias mujeres de Achacachi quienes instalaron una vigilia, luego llegó una marcha de estudiantes.
En conversación con Los Tiempos, el representante eclesiástico explicó que para a la reunión fijada ayer a las 12:00, se convocó a cuatro instancias: el Gobierno, la Alcaldía de Achacachi, la Defensoría del Pueblo y los pobladores de esa región altiplánica, para entablar las conversaciones en la búsqueda de una salida a la crisis.
“Viendo la situación, que no hay soluciones, hemos tomado la iniciativa de llamar nosotros. Ahora, el hecho de que las instancias de la Alcaldía de Achacachi y del Gobierno no se hagan presentes, significan para mí que no creen en el camino del diálogo como solución de los conflictos, entonces, que no se preste el diálogo como tal”, afirmó.
Sin embargo, Scarpellini destacó que, pese a la inasistencia de estos actores, se llevó adelante el encuentro entre los pobladores de Achacachi, un representante de la Defensoría del Pueblo y de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia (Apdhb), oportunidad en que se concretó “la necesidad de insistir con el diálogo para solucionar el problema de la región altiplánica”.
“Nuevamente he puesto el equipo de la Diócesis de El Alto al servicio del diálogo en cualquier momento que se necesite, porque ahora diríamos la mano, el juego está en manos del Alcalde (de Achacachi, Édgar Ramos) y del Gobierno como tal”, indicó.
La reunión propiciada por Scarpellini congregó a representantes del Comité Cívico de Achacachi, de la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve), además de otras organizaciones de ese municipio.
Scarpellini, explicó que en el diálogo que instalaron, los pobladores de Achacachi dijeron que no quieren llegar a la violencia.
Pidió que la justicia actúe con objetividad investigando los hechos del 13, 14 y 15 de febrero pasados. Piden que los juicios contra el Alcalde por corrupción se aceleren.
BLOQUEOS SE MANTIENEN
Las medidas de presión de la población de Achacachi que se encuentra en la ciudad de La Paz se mantendrán inalterables hasta conseguir la libertad del presidente de la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve), Esnor Condori, que guarda detención preventiva en el penal de San Pedro, informaron las mujeres de esta región altiplánica que se encuentran en vigilia en los alrededores del Tribunal Departamental de Justicia.
Acotaron que también se exige la renuncia del alcalde Édgar Ramos por presuntos malos manejos económicos en el proceso de construcción de determinadas obras que estarían con “sobreprecio”, motivo por el que se planteó un proceso ante el Ministerio Público, que a la fecha no avanzó.
Ante esto, el ministro de Desarrollo Rural, César Cocarico, reiteró que el Gobierno no puede promover o propiciar la renuncia del edil porque se constituiría en un golpe a esa instancia y que la Constitución Política del Estado (CPE) prevé mecanismos para alejar a Ramos del cargo, como ser la “revocatoria”.
“Si hay evidencias contra el Alcalde, que se procese como corresponde, porque tampoco, por otro lado, podemos promover la renuncia, una salida intempestiva, porque sería generar una inestabilidad municipal que puede ser repetida por otros municipios y eso no es conveniente para la estabilidad política del país”, sostuvo.

























