Entre el empate político y la construcción de escenarios
Edelberto Tórrez Rivas, cientísta político guatemalteco, definió la situación en la Centro América de la década de los 80, como de un "empate político". Las fuerzas no podían ganarse. En Nicaragua era gobierno el Frente Sandinista y tenía a la contra, apoyada por EEUU, haciéndole la guerra. En El Salvador gobernaba la derecha apoyada por Washington, con el frente Farabundo Martí alborotando el vecindario.
La solución, después de más de 30 años de enfrentamientos, fueron los Acuerdos de Paz de Esquipulas, a los que se sumó Guatemala.
En Bolivia estamos en una situación similar. Por la guerra, no habrá solución. Y cualquier vía que no elija la paz como camino, como diría Gandhi, no será solución."
Resulta ingrato recordar que esto fue publicado el 16 octubre 2007, previo a la resolución del "empate catastrófico" que debió tener respuesta con la constituyente y en la nueva Constitución de 2009 que, como sabemos, no se dio.
Hubo 20 años de condiciones económicas y políticas excepcionales, irrepetibles, y una sucesión de gobiernos del MAS, que concluyó con las elecciones de 2025, la derrota electoral de ese partido y una dispersión del voto denominado antimasista. Entonces se podía suponer que el escenario político tendría un sosiego para encaminar decisiones y acciones en favor de la salud democrática.
Con una rapidez que nadie esperaba y a solo seis meses de la posesión de un nuevo Gobierno, estamos frente a demandas de renuncia del presidente y adelanto de elecciones, con 95 puntos de bloqueo en el país y una sensación agobiante de frustración. ¿Cuál será el paso siguiente?
En lugares cuya situación era tan grave como la nuestra, se produjo el trabajo de expertos en análisis de escenarios y se propusieron alternativas para evitar llegar a la confrontación final y a la violencia. Señala la experiencia que debe existir voluntad entre las partes para buscar una solución y manifestarse una decisión inequívoca que permita que los equipos técnicos, junto con la gente, puedan hacer su tarea y lograr resultados.
Tanto el "empate político" como el trabajo de proponer "escenarios políticos", deben ser conscientes y asumidos responsablemente por parte de los líderes que conducen a la población por una ruta que evite la tragedia. Esta condición parte del supuesto de que, quienes lo compartimos, somos personas con formación básica, y con voluntad de comunicarnos voluntariamente. Si esto es así, por el principio de la división social del trabajo, tendremos una responsabilidad mayor a la hora de opinar y de proponer.
Quiero compartir las modalidades de cómo se enunciaron los Escenarios en tres lugares emblemáticos, y repetidos en todos los espacios de construcción de Paz y Democracia.
Escenarios en Sudáfrica: a) avestruz: no desea ver, no puede volar: no se enfrenta. Libanización del país; b) pato cojo: transición larga, no puede levantar vuelo, obliga a negociar; c) Ícaro: quema de las alas al llegar al sol: autodestrucción. Acciones no sostenibles; d) vuelo de los flamencos: vuelan lentamente, alto y juntos.
Escenarios en Guatemala: a) la ilusión de las palomillas, b) el zigzagueo del ronrón, c) el vuelo de las luciérnagas.
Escenario en Paraguay: a) pyharé vaí (noche mala), b) ko'e jú (amanecer), c) ko'e porá (día lindo).
Si tuviéramos que ponerle nombre, al o los escenarios bolivianos, ¿Cuál podría ser?
El autor es director de Innovación del Cepad
Columnas de CARLOS HUGO MOLINA
















