Hasta cuándo serán “rehenes”
Más de 5 mil choferes de carga pesada y transporte interdepartamental continúan atrapados en las carreteras del altiplano boliviano en Patacamaya, Confital, Aranjuez, Desaguadero y Tambo Quemado. Otro grupo importante está en la ruta entre Cochabamba y Santa Cruz, en el trópico, y en la vía de Santa Cruz al Beni y la Chiquitanía, en San Julián.
Después de 46 días del bloqueo de carreteras tendidos por sectores campesinos, de la Central Obrera Bolivia (COB), la Federación Túpac Katari y la Coordinadora de las Seis Federaciones de Productores de Hoja de Coca del Chapare en contra del Gobierno Nacional se logró realizar una caravana humanitaria para asistir inicialmente a los choferes del altiplano.
La coordinación y concertación con los sectores movilizados dio ligar a que esta caravana humanitaria, formada por la Defensoría del Pueblo, la Cruz Roja Boliviana y Cáritas Bolivia, permitió que la primera fase se complete con éxito y demuestre que las instituciones de defensa de los derechos humanos aún pueden ser un puente en situaciones de conflicto, pero es necesario cuidar su institucionalidad para que realmente incidan en el respeto de los derechos de todos los bolivianos y en frenar los abusos e injusticias.
“La Caravana Humanitaria coordinada por la Defensoría del Pueblo junto a la Cruz Roja Boliviana y Cáritas La Paz, llegó a Patacamaya para brindar asistencia a cerca de un centenar de transportistas varados por los bloqueos”, así informó la Defensoría del Pueblo el resultado del primer día de la caravana.
La ayuda de esta caravana es sin duda un gran alivio para los choferes retenidos en los caminos por más de un mes sin tener ningún poder decisión sobre la solución del conflicto que en el fondo reclama una supuesta “traición” del presidente Rodrigo Paz a los sectores populares que le dieron el triunfo a dupla Paz-Lara. En qué consistió esa traición es un tema que les concierne a los que aparentemente tenían un acuerdo electoral que no se cumplió y que hoy provoca que todo el país esté en un conflicto sin que aún se vea la luz al final del túnel.
La meta es poder llegar hasta Tambo Quemado, en la frontera con Chile, para poder asistir a los choferes que se han convertido en las víctimas de este conflicto que también asfixia a las ciudades con cercos que impiden el ingreso de los alimentos, el combustible y los medicamentos.
En medio del conflicto, el Defensor del Pueblo ha dejado claro que el esfuerzo que realizan las tres instituciones es una señal de esperanza para visibilizar que los derechos humanos de cada uno de los bolivianos están por encima de cualquier problema, porque el bien más preciado que todos deben proteger es la vida, incluida la de esos choferes que han quedado librados a su suerte en las carreteras del altiplano y el oriente.


















