Repensar la Festividad de Urkupiña
La mayor festividad religiosa y cultural de Cochabamba y una de las más importantes del país, la Festividad de la Virgen de Urkupiña, se ha consolidado en los últimos años como una de las manifestaciones más representativas del país con un alcance internacional, que se refleja en la llegada de miles de feligreses durante los actos centrales, a mediados de agosto. Sin embargo, es necesario replantear su organización bajo una mirada amplia y enfocada en que Quillacollo se convierta en un buen anfitrión y, además, se beneficie con los ingresos que genera la llegada de visitantes.
La anterior edición de la festividad transcurrió con luces y sombras. La entrada folklórica, la peregrinación hecha danza, contó con la participación de 84 fraternidades, tres invitadas de Vallegrande y Tarija, que reafirman el sentido de integración de Urkupiña. Salta, en Argentina, volvió a decir presente con la llegada en caravana de más de 3.000 devotos quienes viajaron más de 2.000 kilómetros para rendir tributo a la “Mamita”. Hasta un día después de las actividades centrales continuaban las llegadas de creyentes provenientes de Santa Cruz, Chile y España.
A pesar de la distancia, las autoridades de Salta afirmaron que se sienten cerca de Quillacollo por el vínculo que tienen con la Virgen de Urkupiña y ofrecieron su cooperación y experiencia en turismo para apoyar a mejorar la organización de la festividad con el objetivo de que los quillacolleños se beneficien.
Las autoridades municipales, legislativas, religiosas y los dirigentes de la Asociación de fraternidades tienen el mandato de mejorar la organización de la Festividad de Urkupiña para 2027 a fin de lograr la declaratoria de Patrimonio Cultural de la Humanidad de la Unesco; pero, también para que la entrada se realice en las mejores condiciones, que implica tener calles en buenas condiciones, regular el consumo de bebidas alcohólicas, la generación de residuos sólidos, la disposición de servicios de higiene y ordenar el comercio. También, es indispensable involucrar a las empresas de servicios para que se cuente con internet y energía eléctrico en condiciones óptimas.
El presidente de la Asociación de Fraternidades de Urkupiña, René Valdez, sostuvo que la magnitud alcanzada por la entrada folklórica exige una planificación cada vez más rigurosa.
Los apagones que opacaron la festividad el 14 y 15 de agosto no se pueden volver a repetir. El suministro de energía eléctrica debe ser permanente y prever que habrá una mayor demanda por las características de la festividad y las instalaciones que se realizan para las distintas actividades deben ser realizadas por personal altamente calificado. Los organizadores deben involucrarse en el control de la seguridad y precios de las graderías.
Del éxito de la organización dependerá que la festividad siga en crecimiento durante los próximos años y continúe como un polo de atracción a los devotos de Salta y de otros países para reafirmar su rol de integración y de ser una fiesta de fe y agradecimiento.





















