Revilla abrirá nuevo relleno, pese a observación
ANF y ABI
En medio del estricto seguimiento que realiza el Ministerio de Medio Ambiente al cierre del botadero de Alpacoma, el alcalde de La Paz, Luis Revilla (SolBo), informó que el relleno transitorio de Sak’a Churu comenzará a operar el 20 de agosto, fecha en la vence el plazo para el cierre definitivo del antiguo vertedero.
Revilla dijo que la empresa de Tratamientos Especializados de Residuos Sólidos y Servicios ambientales (Tersa) ya construyó la primera celda y ahora finaliza la impermeabilización de ese espacio.
“Ya se ha terminado de habilitar la primera celda, estamos llevando la impermeabilización, de tal manera que el 20 de agosto, como está previsto, empiece operaciones Sak’a Churu y deje de funcionar Alpacoma. Es decir que la próxima semana La Paz ya tendrá un nuevo relleno”, remarcó Revilla.
En tanto, la viceministra de Medio Ambiente, Cynthia Silva, afirmó el domingo que la Alcaldía de La Paz no termina de demostrar seriedad en el tema de la basura, tras la crisis que se vivió por el deslizamiento del relleno de Alpacoma hace ocho meses.
“Como ya lo hemos dicho, el cierre no puede ser una clausura a cero, debe ser un proceso que va estableciendo un sistema del cierre de tratamiento de la basura, de los lixiviados, algo que hasta el momento no lo ha hecho el Gobierno municipal”, apuntó.
Por otra parte, Silva dijo que en el informe se recomendará a la Alcaldía de La Paz que en el relleno alternativo de Sak’a Churu se relocalicen los estanques de lixiviados y la celda de patógenos, porque no cumplen con la norma ambiental, ya que todavía no cuenta con un manifiesto ambiental para comenzar a operar.
A su juicio, la Alcaldía ya llegó al “límite de irresponsabilidad” con el tratamiento de la basura, porque hasta el momento no hay un proyecto formal de la misma, tomando en cuenta que el relleno de Sak’a Churu es temporal y no definitivo.
El pasado 15 de enero se registró un megadeslizamiento en el relleno de Alpacoma, que arrastró 200 mil toneladas de basura y 10 millones de litros de lixiviados (agua contaminada), en 10 hectáreas de terreno.






















