Alemania, acostumbrada a amargar al anfitrión en semifinales
MARSELLA |
Alemania tiene un partido complicado mañana ante Francia, anfitrión de la Eurocopa 2016, en las semifinales, una ronda donde desde 1972 tiene como costumbre aguar la fiesta del equipo local, dejándole sin estar en la gran final en el último momento.
Nadie ha olvidado el impresionante 7-1 de hace dos años en las semifinales del Mundial de Brasil, en el estadio Mineirao de Belo Horizonte, que abrió el camino a la Mannschaft hacia el título mundial que logró días después ante la Argentina de Lionel Messi (1-0).
Pero en realidad, Alemania siempre derrota desde la Eurocopa 1972 al anfitrión cuando se mide con él en unas semifinales de un gran torneo.
Lejos queda la derrota de los germanos ante Suecia en las semifinales del Mundial-1958.
En la Eurocopa de 1972, en Bélgica, Alemania Federal se impuso 2-1 a los locales en Amberes con un 'doblete' de Gerd Müller.
Ahí empezó la racha, que continuó en la siguiente Eurocopa, la de 1976 en Yugoslavia, donde Alemania ganó 4-2 en Belgrado al anfitrión, con tres goles de otro Müller, Dieter.
El siguiente partido de Alemania ante un equipo de casa en las semifinales se dio en la Eurocopa de 1992 en Suecia, donde ganó 3-2 en Solna, con 'doblete' incluido de Karl-Heinz Riedle. En la Eurocopa de 1996, Alemania amargó en los penales de semifinales (6-5 tras empate 1-1) a una Inglaterra que quería triunfar en casa, en Wembley.
Las dos últimas veces que Alemania jugó con el anfitrión en semifinales fueron en Mundiales, con triunfo 1-0 ante Corea del Sur en Seúl. La otra fue el 7-1 de hace dos años en Brasil.
En esas seis ocasiones desde 1972 en las que Alemania, luego el resultado en la final ha sido dispar. Tres veces fue campeón (Eurocopa 1972, Eurocopa 1996, Mundial 2014) y en otras tres perdió la final (Eurocopa 1976, Eurocopa 1992, Mundial 2002).




















