Aránguiz, la estrella en la sombra de la selección chilena
Charles Aránguiz no tiene el carisma de Arturo Vidal ni los millones de seguidores de Alexis Sánchez en Instagram, pero es una pieza indispensable en el engranaje de la selección chilena más exitosa de la historia.
Así lo está demostrando en la Copa América de Brasil, en la que Chile disputará el miércoles las semifinales contra Perú en Porto Alegre, ciudad en la que despegó su trayectoria en el fútbol internacional.
Aránguiz, de 30 años, ofrece en cada partido un recital de despliegue físico y orden táctico en el centro del campo. Es un todoterreno, aplicado en defensa y expeditivo para sumarse al ataque, y además un seguro de vida en el lanzamiento de penaltis.
Junto a Erick Pulgar y Arturo Vidal conforma la que probablemente sea la línea de medios más competitiva y equilibrada del torneo, y la columna vertebral de una Roja que busca su tercera Copa América consecutiva.
Aránguiz es un tipo tímido y de pocas palabras que huye de las cámaras y los flashes, pero es una pieza fundamental.















