Convento Santa Teresa alista visitas nocturnas
Todavía se siente el olor a polvo en los fríos pasillos del Convento Santa Teresa. “Si las paredes hablaran, nos contarían más de un siglo de secretos de todos los que estuvieron aquí”, dijo Cecilia Hurtado, uno de los guías a un grupo de visitantes.
A la fecha, después de su reapertura (el pasado martes 18), ha recibido 538 personas y alistan visitas nocturnas, aseguró Fray Linton, director del Museo-Convento Santa Teresa.
Linton dijo que las aperturas nocturnas se realizarán dos veces al mes. El más próximo será el sábado 2 de junio a las 19:00 y el siguiente, el 16 del mismo mes. El costo de la visita será cinco bolivianos más del precio real. “Nos alegra que las personas estén teniendo bastante interés por la historia. Vamos a ampliar las estrategias para llamar la atención de ellos”, señaló.
Asimismo, dijo que cada fecha religiosa dispondrán de una de las habitaciones para realizar una exposición referente a la temática. “Por ejemplo, en diciembre vamos a inaugurar la sala de Belén en homenaje al nacimiento de Jesús”, comentó.
El director del museo aseguró que el 70 por ciento de los visitantes son turistas (extranjero y bolivianos) y el restante son estudiantes de colegios y universidades. El recorrido dura aproximadamente media hora, dependiendo de la cantidad de personas que ingresen.
El convento fue uno de los primeros monasterios en construirse en el departamento. Se desconoce el tiempo de edificación, pero fue inaugurado en octubre de 1780.
Tenía por objetivo albergar a las religiosas de las Carmelitas, una orden fundada en Ávila, España, en el siglo XVI por Santa Teresa de Jesús y fue edificado durante la colonia en lo que alguna vez fue una huerta de propiedad de los esposos Salvador Crespo y Melchora Macías, que donaron las tierras en noviembre de 1724.
El presidente de la institución, Limber Mercado, dijo que el Convento de Santa Teresa es una reliquia de arquitectura y una de las pocas que existe en Cochabamba. “Se ha tratado de adecuar lo más cercano posible a la realidad de entonces”.
DATOS
Trabajo. La restauración requirió bastante inversión monetaria. Una parte fue donada por el Fondo del Embajador para Preservación Cultural, proveniente de la Embajada de Estados Unidos, y otra, por la Orden Carmelita en España, el Vicariato de Uruguay, Paraguay y Bolivia, sin dejar de lado a las monjas que entregaron 10 mil bolivianos para reparar su casa. La inversión total superó el millón de dólares.
Visita. El aporte de la entrada varía según la nacionalidad. Bolivianos pagan 15 bolivianos y extranjeros 25.


























