El cambio radical en la rutina ha impactado también en el sistema músculo-esquelético. Combatir el sedentarismo siempre fue importante, ahora es esencial.
La sociedad gordófoba actúa en todas partes y con todo el peso de la discriminación que mella la autoestima. El foco de atención está sobre el “oprimido” y no sobre la estructura de opresión.