Bolivia, a través de la canciller Celinda Sosa, propuso en la 29° Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP29), la creación de un fondo económico para la adaptación y mitigación de cuencas hídricas.
El regreso de Donald Trump a la presidencia de los EEUU, la inestabilidad política del eje París-Berlín y los conflictos armados entre Rusia y Ucrania y entre Israel y sus vecinos restan protagonismo a los retos climáticos que analizan las delegaciones presentes en la COP29 de Bakú (Azerbaiyán).