Un ducto de transporte de combustible explotó y se incendió ayer cuando era saqueado en el estado mexicano de Hidalgo, a unos 50 km del pueblo donde hace 10 días un incidente similar causó la muerte de 115 personas.
Casi 48 horas después del suceso, las autoridades mexicanas siguen sin conocer las causas de la explosión de una toma clandestina de gasolina, que dejó hasta el momento 79 muertos y 66 heridos, muchos de ellos de gravedad