Universidades virtuales, el reto de estudiar en casa
Texto: Claudia Eid y Rafael Sagárnaga
Tener acceso a la biblioteca de la Universidad de Salamanca, una de las más prestigiosas y antiguas de Europa, pero además estudiar con sus docentes, socializar con los compañeros en una cafetería y acceder a toda su área administrativa desde, por ejemplo, Cochabamba- Bolivia, ahora es posible. Se trata de la modalidad de educación virtual a la que los bolivianos tienen acceso a través de plataformas como Uvirtual, una institución especializada en el desarrollo tecnológico e implementación de procesos educativos en entornos virtuales, pero este es sólo uno de los soportes a través de los que se puede estudiar un postgrado en una prestigiosa universidad, con todo un campus a disposición en la computadora y sin salir de casa.
Lo cierto es que las herramientas virtuales están cambiando, desde hace un tiempo ya, el sistema educativo universitario, si bien desde Bolivia aún no se han desarrollado plataformas como Uvirtual que brinden todo el soporte tecnológico, como en el que funciona el campus virtual de la Universidad de Salamanca, hay modalidades que están entrando en la lógica tecnológica para facilitar el estudio y ampliar las áreas de especialización de estos.
¿QUÉ CAMBIA EN LA FORMA DE ENSEÑAR?
Según cuenta el español Antonio Portela Lopa, docente del módulo de poesía del Máster de Escritura Creativa en Español, de la Universidad de Salamanca, en el que hay alrededor de cuatro bolivianos estudiando, sólo en este semestre, enseñar en esta modalidad es una de las experiencias más gratificantes que ha tenido en sus años como docente.
“Puedo decir que la experiencia virtual en la enseñanza puede ser tan plena o más que en la presencial, a pesar de las limitaciones espaciales que pueda tener. Por otra parte, la asignatura que yo doy, poesía, se presta quizás ligeramente más que otras para abrir el corazón de los alumnos, dado que la poesía es el vehículo directo de nuestra intimidad. Teniendo en cuenta este aspecto, he vivido momentos de gran emotividad en estos escasos dos años que llevamos de andadura. Por eso, no creo que la experiencia sea impersonal, sino todo lo contrario, es absolutamente personal. Y creo que eso sería extrapolable a otras experiencias docentes virtuales que nada tengan que ver con la poesía.
El docente, en estos casos, debe ser consciente de que el tiempo del alumno es distinto, así como sus motivaciones”, dice Portela.
Asegura que las posibilidades de este tipo de enseñanza son muchas, pero exige replantear las técnicas habituales de un profesor acostumbrado a la docencia presencial. Además, permite trabajar las materias desde una perspectiva innovadora. Evidentemente, el esquema de clase magistral no puede suplirse sólo con videos, sino que deben ser complementados con materiales audiovisuales variados. Esto permite que el alumno reciba estímulo constante.
EN BOLIVIA
Enrique Revollo, especialista en Marketing digital que trabaja para la Universidad Católica en Cochabamba, asegura que si bien todas las universidades cuentan con tecnología, no todas están bien adaptadas ni tienen la experiencia.
“En nuestro caso, por ejemplo, la Universidad Católica, contamos con profesionales muy destacados en el medio, pero hay docentes que todavía tienen vacíos en el manejo de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC). Ellos no están logrando adaptarse a plataformas de educación.
Analicemos el caso desde dos lados: el del educador y el del educado. Cuando una universidad da este tipo de cursos, por ejemplo, hoy la Universidad Mayor de San Simón da muchos diplomados y programas de posgrado vía virtual, el estudiante debe tener predisposición y disciplina. Debe saber organizarse y avanzar con los materiales que se colgaron en la plataforma. Lamentablemente, se ha registrado que entre el 60 y 50 por ciento de los estudiantes inscritos no terminan estos cursos. Esa cifra, muy alta, revela que, pese a que en el medio existen las tecnologías, los estudiantes no se están adaptando a los contenidos virtuales. Las causas pueden ser varias: falta de motivación, especialmente falta de disciplina, falta de un docente, como en el caso presencial, que les esté presionando… En el lado de los educadores vale recordar las tres modalidades que se brindan: la e-learning (acrónimo de aprendizaje electrónico), m-learning, (de mobile learning, aprendizaje móvil, por el uso de teléfonos inteligentes) y el b-learning (de blended learning, aprendizaje combinado, semipresencial). En Bolivia la mayoría de las plataformas no están adaptadas al celular, o sea, donde la mayoría de la gente está hoy debido a las redes sociales, pero no los suele usar para fines académicos. El b-learning tiene varias experiencias y parece que es la modalidad que mejor funciona en el país. Incluso ya se ha llegado a maestrías en ese formato”, asegura.
Revollo también indica que otro problema surge a partir de que muchas universidades están recién incursionando en este escenario.
Entonces, en varios casos, sus servidores no soportan el flujo de datos. ya que los estudiantes envían a al mismo tiempo y a último momento las tareas, eso satura la plataforma y llega a colapsar el servidor.
“Es un nicho de mercado donde hay mucho por explotar en Bolivia, especialmente en el futuro. Pero hoy, la gente recién está cambiando sus comportamientos de uso. Las generaciones de millenials y zetas, por su relación natural con la tecnología, seguramente se adaptarán más rápido a medida que vayan llegando a las etapas de posgrado”, dice el especialista.
Para la docente universitaria y periodista Amparo Canedo hoy en día abundan los cursos en internet, de todo tipo y de toda duración pero, coincidiendo con Revollo, asegura que quienes toman un curso muchas veces lo dejan a medio camino, dando lugar a problemas de todo tipo sobre todo económicos para las y los organizadores del mismo.
“Tal fenómeno tiene más de una explicación, una de ellas la falta de autodisciplina de las personas para el estudio que requiere de mayores niveles de autocontrol porque en estos casos no existe la presencia física de una o un docente que ejerza algún tipo de presión y el otro motivo, aunque no único, es la falta de una mayor organización y seguimiento de estos procesos de enseñanza-aprendizaje, porque suele ocurrir que quienes enseñan suben sus programas, textos en PDF e instrucciones para tareas y demás a las plataformas virtuales y luego no interactúan de manera suficiente con sus estudiantes”, dice.
Canedo asegura que en su experiencia como docente de cursos virtuales, es importante tomar en cuenta ciertas claves como averiguar el perfil de las o los estudiantes para adecuar el plan al mismo; preparar un buen programa que esté completo y muy bien explicado; incluir en el programa espacios de diálogo tanto entre la o el facilitador y quienes participan en el curso como también entre las y los asistentes al mismo porque suele ocurrir que en este intercambio se aprende mucho; además pasarse el trabajo de revisar los trabajos haciendo notar a su autor o autora de manera precisa cuáles son las fortalezas y debilidades de los mismos. “Esta retroalimentación es esencial y la clave del éxito. Sin embargo, como estas correcciones demandan un mayor tiempo por parte de quien enseña, lamentablemente es lo que menos se ve en los cursos virtuales. Finalmente, es importante que la plataforma virtual sea de fácil acceso. Y felizmente hoy se cuenta con aplicaciones que ayudan a que las clases sean más divertidas”, añade Canedo.
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CONTEXTO GLOBAL
La Fundación UVirtual es una institución especializada en el desarrollo tecnológico e implementación de procesos educativos en entornos virtuales. Pone su tecnología y más de 10 años de experiencia a disposición de selectas universidades, posibilitando difundir sus programas académicos en un contexto global, haciendo posible que miles de estudiantes de diversas partes del mundo puedan acceder a una educación virtual de clase mundial, ofertada por las más prestigiosas Instituciones de educación superior. Su sede es en Chile, pero tiene oficinas en Bolivia. Actualmente, trabaja con la Universidad Arturo Prat del estado de Chile, la Universidad de Salamanca y UOnline cursos internacionales.
























