POSIBILIDADES. Desde la reconstrucción con expansores o implantes de mama hasta procedimientos microquirúrgicos, la decisión final es tripartita, es decir, entre paciente, médico oncólogo y cirujano plástico.
El diagnóstico a menudo llega como una sorpresa desoladora. Cuando el desconcierto emocional afecta a la salud física de las mujeres así como a su bienestar emocional, la mente se convierte en una llave esencial.