La empresa Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) adeuda 30 millones de dólares a los productores de caña de azúcar de Santa Cruz por la compra de etanol. El sector se declaró ayer en emergencia por el anuncio del presidente de la estatal petrolera, Armin Drogathen, de bajar el precio del producto que les compra a los cañeros.