Toda gran película esconde una pregunta. La hija Cóndor, del director cochabambino Álvaro Olmos, esconde varias: ¿qué significa morir?, ¿qué significa regresar?, ¿hasta dónde puede llegar una persona para conquistar sus sueños sin romper definitivamente con aquello que la hizo ser quien es? Álvaro responde a esas preguntas construyendo una obra donde nada es únicamente lo que parece.