Apenas despuntó el sol, antes de que la rutina reclamara su espacio, grupos de fieles comenzaron a reunirse espontáneamente en torno a la patrona de la ciudad, la Virgen de Guadalupe. Entre rezos, lágrimas discretas y gestos de gratitud, Sucre vivió una mañana cargada de emoción y simbolismo, una de esas jornadas que se sienten históricas desde el primer instante.
Bolivia tiene hasta el 31 de marzo para postular ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) a la festividad de la Virgen de Guadalupe y al arte y textil Jalq'a de modo que ambas expresiones culturales ingresen a la Lista Representativa del Patrimonio Cultural e Inmaterial.
La población de Sucre palpita desde ayer la segunda jornada de la Entrada Folklórica en honor a la Virgen de Guadalupe, que recorre las principales calles y avenidas de esa capital, con la participación de más de medio centenar de fraternidades de la región y de otros departamentos de Bolivia.