Muere Harry Mondaca, aguerrido líder de maestros
Harry Mondaca de la Barra murió ayer en la madrugada a sus 67 años dejando una historia de más de tres décadas de lucha por las demandas del magisterio.
El profesor no resistió un derrame cerebral que se sumó a la diabetes y presión arterial que lo aquejaron el último año.
“Mi padre siempre defendió los derechos de los más necesitados y del magisterio. Como dirigente sindical siempre pensó más en los demás que en sí mismo y como sindicalista fue protagonista de muchas marchas, huelgas de hambre y crucifixiones, en defensa de los intereses del magisterio urbano”, recordó Pamela, la hija.
La joven señala que recordará a su padre como un gran maestro y un hombre luchador y buscador de justicia social.
Harry Mondaca nació el 20 de septiembre de 1953 en Sucre, estudió en la normal de la capital del país y, por temas laborales, se vino a vivir a Cochabamba en 1985. Trabajó 35 años en una unidad educativa en Cerro Verde, al sur de la ciudad de Cochabamba
Su compañero de lucha, el profesor Miguel Lora, a tiempo de expresar sus condolencias a nombre del magisterio urbano, señaló que Mondaca era “un amigo leal y noble”.
“Nunca tuvo un enemigo en su vida, era un hombre solidario por lo que era apreciado; pero quizá su mayor cualidad es que, como sindicalista, era un apasionado luchador, siempre se puso en primera línea de las luchas sindicales y nunca ha abandonado sus firmes convicciones”, rememoró Lora.
Recordó que juntos participaron en marchas, huelgas de hambre, cabildos y muchas otras manifestaciones.
Aseguró que Mondaca nunca quiso ocupar un cargo dirigencial alto o administrativo dentro el magisterio porque, a su juicio, era hombre desprendido y sencillo a la vez.
“El profe Mondaca era un chuquisaqueño que vivía a los cochabambino, le gustaba comer y de vez en cuando tomarse una chichita. Su plato preferido era caldo de pescado, siempre que yo llegaba a Quillacollo me llevaba a un local a comer; a mí no me gusta mucho el pescado, pero por complacer a mi amigo lo acompañaba”, recordó Lora.
Lo extrañaremos porque era un gran amigo y un excelente sindicalista, dejará un gran vacío en las luchas sindicales y en su frente Unión Revolucionaria del Magisterio (URMA), sostuvo.
Mondaca fue despedido sin velorio y, como no encontraron nicho en Quillacollo, fue enterrado en Tiquipaya.




























