Municipios del valle bajo mitigan la falta de ítems
A casi 10 meses de la emergencia sanitaria y la segunda ola de Covid-19, las falencias en el sistema de salud se hacen nuevamente evidentes. Sólo los municipios de Quillacollo, Colcapirhua y Vinto requieren 780 ítems de salud para atender diferentes patologías y otros 200 para la atención de casos de Covid-19, según médicos y jefes municipales de salud de los tres municipios.
Pese a que las alcaldías invierten hasta el 70 por ciento de todo su presupuesto de salud para contratar galenos, enfermeras y trabajadores en salud, estos fondos no abastecen para garantizar que los hospitales de segundo nivel y centros integrales funcionen al 100 por ciento de su capacidad por la carencia de especialistas y equipos.
Colcapirhua implementó seis unidades de terapia intermedia y un generador de oxígeno medicinal para la atención de pacientes críticos de Covid-19; mientras que los otros municipios no pudieron concretar la compra de equipos por el cambio de autoridades y optaron por priorizar la adquisición de medicamentos y pruebas rápidas.
El jefe municipal de salud de Colcapirhua, Alberto Cordero, informó que se concretó la compra de una planta de oxígeno medicinal, un generador de energía eléctrica y equipos para instalar seis camas de terapia intermedia que permitirá atender a pacientes con síntomas moderados y graves de Covid-19.
“Tenemos un presupuesto de 9 millones de bolivianos. Más de la mitad se gastará en pagar los sueldos del personal que estamos contratando”, remarcó
Por su parte, el director del hospital de Vinto, Efraín Ágreda, informó que se solicitó la contratación de al menos 50 profesionales para contener el rebrote.
























