Gobernador ve intereses en el cierre de la represa
El gobernador Iván Canelas afirmó que los intereses económicos de los restaurantes, “los que más contaminan” la represa de La Angostura, impiden la apertura de las compuertas para desfogar el agua para los regantes del valle bajo y central que no podrán sembrar maíz si no tienen agua.
La medición que realizó la Dirección de Gestión Integral del Agua determinó que el nivel está en 1,55 metros, tiene 2,4 millones de metros cúbicos. La propuesta de la Gobernación es desfogar y dejar 90 centímetros, más de 1,7 millones de metros cúbicos para la vida de los peces. Sin embargo, los hoteleros, lancheros y dueños de los restaurantes de la zona se oponen a dejar salir “una sola gota”.
“Nos preocupa mucho que algunas comunidades y los alcaldes de Arbieto y Tolata no nos estén apoyando, ellos han firmado un acuerdo el 2010, 2013 y lo hemos ratificado en abril de este año”, afirmó Canelas, al referirse al convenio que dejó en manos de la Gobernación los estudios del nivel del agua.
Asimismo, dijo que no hay ninguna objeción para realizar un nuevo estudio de batimetría, pero en este momento no se puede, porque demora entre un mes a dos. Canelas indicó que insistirán con el diálogo y pedirán ayuda al Gobierno nacional para encontrar una solución “lo antes posible”.
























