Irán lanza misiles sobre dos bases aéreas utilizadas por tropas de EEUU en Irak
Irán lanzó en la madrugada de hoy, miércoles, un ataque con decenas de misiles contra bases aéreas situadas en el oeste de Irak y utilizada por tropas estadounidenses, informaron medios estatales de prensa iraníes.
Fuentes de seguridad habían dicho a AFP que nueve cohetes hicieron impacto en la base aérea de Ain al Asad, situada en el desértico oeste de Irak y el mayor de los complejos militares iraquíes donde se ubican las tropas extranjeras.
El ataque se produjo en tres oleadas justo después de la medianoche, dijeron las fuentes.
Por su parte, Irán asumió la responsabilidad por el ataque cuando la televisión estatal informó sobre el lanzamiento de los misiles.
De acuerdo con PressTV –cadena iraní de información en inglés–, Irán “confirma haber atacado la base en Irak con decenas de misiles” y amenazó con “más respuestas devastadoras” en caso de cualquier reacción estadounidense.
Instalaciones militares utilizadas por tropas estadounidenses en Irak experimentaron unos 15 ataques con cohetes en meses recientes, pero nadie había asumido la responsabilidad por ellos.
Trump monitorea
El presidente de EEUU, Donald Trump, se encontraba “monitoreando de cerca la situación y consultando con su equipo de seguridad nacional”, anunció por su parte la Casa Blanca.
El ataque se produjo después de que las facciones proiraníes en Irak prometieron unir fuerzas para “responder” al ataque con un dron estadounidense que el viernes provocó la muerte del influyente general iraní Qasem Soleimani.
En ese mismo ataque estadounidense murió también el general iraquí Abu Mahdi al-Muhandis, alto dirigente de la milicia proiraní Hashed al Shaabi.
Ayer, EEUU descartó claramente cualquier plan para abandonar Irak, pero algunos de sus aliados occidentales han anunciado su retirada militar parcial debido a la grave crisis entre Washington y Teherán, lo que alimenta los temores de que las tensiones actuales socavarán la lucha antiyihadista.
Cuatro días después de la muerte del poderoso general iraní Qasem Soleimani en un ataque estadounidense, y mientras su funeral en Irán se convirtió en una tragedia con más de 50 muertos en una estampida, Donald Trump y su gabinete intentaron disipar la impresión de caos causado el día anterior por error.
Retirar las tropas estadounidenses “es lo peor que podría pasarle a Irak”, declaró Trump. “Queremos salir en algún momento, pero este no es el momento correcto”, dijo Trump, quien subrayó el peligro, que según él, representa la poderosa y vecina República Islámica de Irán.
Casi al mismo tiempo, su secretario de Defensa, Mark Esper, aseguró, durante una conferencia de prensa, que la política estadounidense “no había cambiado”: “No abandonaremos Irak”, dijo.
EL PENTÁGONO CONFIRMA EL ATAQUE
El Pentágono confirmó anoche que más de una decena de misiles balísticos impactaron en las últimas horas en dos bases aéreas que albergan a tropas estadounidenses en Irak y aseguró que está claro que los cohetes “se lanzaron desde Irán”.
Un portavoz del Pentágono, Jonathan Hoffman, afirmó en un comunicado que todavía no está claro si ha habido víctimas y precisó que el ataque, una posible represalia de Irán por el asesinato por parte de EEUU del general Qasem Soleimaní, se produjo contra las bases de Al Asad y Erbil.
“Está claro que estos misiles fueron lanzados desde Irán y dirigidos contra al menos dos bases militares iraquíes”, agregó.























