Bolivia ante el reto de ser buen vecino de nuevos gobiernos
Tras los recientes cambios de jefes de Estado en países vecinos, el Gobierno boliviano deberá optar por realizar cambios en su política internacional para lograr buena relación, tanto económica como política.
Los cinco vecinos del Estado Plurinacional de Bolivia (Argentina, Perú, Chile, Paraguay y Brasil) se han alejado del socialismo del siglo XXI, señala el consultor en Desarrollo Democrático Walter Guevara Anaya.
“Los países mediterráneos como Suiza o Bolivia o Paraguay no pueden darse el lujo de tener una política exterior basada en ideologías cambiantes, sean éstas de derecha, centro o izquierda. Tienen que anclar su política exterior en los intereses permanentes del país”, advierte Guevara Anaya.
Empresarios privados de reconocido éxito presiden actualmente a Paraguay (Horacio Cartes, 2013-2018), Argentina (Mauricio Macri, 2015-2019) y recientemente Perú (Pedro Pablo Kuczynski, 2016-2021).
Con los dos vecinos restantes, Brasil (Michel Temer) y Chile (Michelle Bachelet), el Gobierno de Evo Morales tiene diferencias.
Relaciones
El Ejecutivo boliviano basa sus mayores ingresos económicos por la venta de gas a Brasil y Argentina. Estos dos países han expresado su preocupación por el agotamiento de las reservas bolivianas de gas.
Argentina se ha visto obligada a importar gas natural licuado que Chile –a su vez– importa de los productores de ultramar.
Por este gas, Argentina le está pagando a Chile precios mayores que los que paga a Bolivia.
En el caso de Brasil, si se concreta la destitución definitiva de la socialista Dilma Rousseff, Michel Temer terminaría el mandato de Dilma.
“El Canciller de Temer, el político conservador José Serra, es un abierto crítico de los caudillos populistas de América Latina. A pesar de ser un nacionalista empedernido, no ha expresado ninguna admiración por el presidente Evo Morales”, sostiene Guevara Anaya.
Con relación a Perú, el Gobierno boliviano afirma que las relaciones bilaterales con el país vecino continuarán más allá de las diferencias políticas en el marco de la integración y de la búsqueda del interés común.
A pesar de la diferencia ideológica con el presidente Pedro Pablo Kuczynski, el trabajo bilateral entre ambos países debe estar enmarcado en el respeto.
El analista político Roberto Covarrubias indica que si llegase el momento en que Bolivia no podría sacar sus productos a ultramar por los puertos chilenos, el puerto peruano de Ilo se convertiría en la mejor opción.
Covarrubias recordó que en la agenda bilateral se encuentra el convenio sobre el puerto de Ilo que está pendiente y que deberá ser evaluado por el nuevo Congreso peruano.
RELACIONES INTERNACIONALES
recomiendan mantener los logros de los últimos años
En el ámbito internacional, Bolivia ha reafirmado su papel de la mano de la singularidad de su sistema político, que se define como antiimperialista, anticapitalista e indigenista, lo que le ha granjeado la simpatía de numerosos países en desarrollo en el G77.
Respecto de sus vecinos, Bolivia mantiene buenas relaciones en general, con la notable excepción de Chile, país con el que no mantiene relaciones diplomáticas plenas, debido a la aspiración boliviana de recuperar una salida soberana al Pacífico, perdida tras las cesiones territoriales a Chile como resultado de la llamada Guerra del Pacífico y el tratado bilateral de 1904.
Actualmente, Bolivia ha demandado a Chile ante la Corte Internacional de Justicia con el objetivo de lograr una salida soberana al Pacífico.
Con el resto de los países de la región, Argentina y Brasil, las relaciones bilaterales están marcadas por las exportaciones de hidrocarburos, principal fuente de ingresos de Bolivia, y la lucha contra el narcotráfico.
Las relaciones con EEUU siguen tensas, a pesar de que la Cancillería boliviana ha anunciado su deseo de iniciar un nuevo diálogo político que permita el intercambio de embajadores, aunque hasta el momento no se ha concretado.
Bolivia participa activamente en los procesos de integración regional americanos. Es miembro de la Organización de Estados Americanos (OEA), de la Comunidad Andina de Naciones (CAN), de ALBA, de la Celac, y de Unasur, y está en proceso de ingreso como miembro de pleno derecho al Mercosur.
En cuanto a la CAN, Bolivia ejerció la Presidencia Pro Témpore de la organización en 2014.
Respecto de la Alianza del Pacífico, Bolivia mantiene una marcada distancia política e ideológica.
Las relaciones entre la Unión Europea (UE) y Bolivia se desarrollan en el marco del mecanismo denominado Diálogo de Alto Nivel.
A todo esto se suma que Bolivia formará parte, de 2017 a 2018, del Consejo de Seguridad de la ONU.
ANÁLISIS
El daño de la ideologización
WALTER GUEVARA ANAYA.CONSULTOR EN DESARROLLO DEMOCRÁTICO
La ideologización de la política exterior boliviana daña a los intereses comerciales y económicos de Bolivia. El país está inundado por importaciones baratas sin obtener ventaja alguna por dejar su valioso mercado abierto a todos sus vecinos. Los exportadores bolivianos encuentran trabas y prohibiciones, que muchas veces se deben a razones político-ideológicas.
La pesada carga ideológica del gobierno impide que se arme una estrategia para ganarse a la opinión pública chilena, de la cual depende –en último caso– la obtención de una salida útil y soberana al mar. Esa misma carga impide que se arme una estrategia para pertenecer a todos los mecanismos de integración de América del Sur aprovechando el hecho de que Bolivia es el único país que pertenece simultáneamente a la cuenca del Río de la Plata, a la cuenca del Amazonas y a la cuenca Oriental de los Andes.
La visión internacional y la política exterior del Estado Plurinacional de Bolivia se esmeran y se agotan en la denuncia de los pecados del capitalismo.
























