Fidel: la historia te absolvió
Preso, confió en su discurso de defensa su absolución a la Historia. Era un treintañero, arrojado y probablemente no se vio viejo sobreviviente, a todos y a todo. Es, sin duda, la personalidad latinoamericana más importante del siglo XX
¿Qué rumbo hubiese seguido América Latina si la CIA hubiese logrado envenenar a Fidel Castro Ruz en 1961; o si hubiesen ganado los invasores llegados desde las costas estadounidenses a Bahía de Cochinos o si la crisis de los misiles hubiese llegado a la alarma total? No es posible ni siquiera imaginar el desarrollo del continente, del mundo, sin la Revolución Cubana iniciada en 1956 y victoriosa en 1959.
Fidel Castro, o simplemente Fidel como se lo suele identificar en las conversaciones políticas, cumple 90 años. Él y la Reina Isabel II de Gran Bretaña son los políticos más longevos que intervienen en la historia mundial desde los años cincuenta del siglo pasado.
Castro no festejará con la prensa rosa, seguramente, sino sobriamente, algo alicaído físicamente pero aún lúcido y peleador, como lo encuentran sus últimas visitas internacionales. Casi al mismo tiempo en el cual Cuba comenzó a asistir regularmente a las cumbres políticas de presidentes o primeros ministros, cambió su tradicional uniforme y las altas botas por el saco formal y los zapatos lustrosos. Ahora prefiere los deportivos, actividad que amó y fomentó siempre.
El máximo héroe del Movimiento 26 de Julio es una de las personas más amadas por los revolucionarios que lo tienen como ejemplo y más odiadas por muchas familias que lo culpan de sus sufrimientos físicos y afectivos. Sin embargo, difícilmente encontraremos a algún comentarista que ignore el significado de Fidel Castro en la historia latinoamericana, del antiimperialismo.
Es más, muchos opinan que gracias a la personalidad de Fidel el continente mestizo fue más digno, tuvo más autoestima, supo que en una islita había una enorme trinchera para que el tío caimán no se coma a todos. Su principal formación fue la guía de José Martí que marcó muchas decisiones de su régimen.
Le tocó actuar en una época muy tensa. Probablemente en este siglo no se aceptaría su línea dura, el partido único, la censura a la prensa, la persecución a los homosexuales, el exilio de tantos escritores y poetas. Sin embargo, qué difícil sobrevivir en el torbellino de la Guerra Fría y a unas cuantas millas de Estados Unidos.
Intentó como abogado una propuesta constitucional, después tomó las armas y asaltó el Cuartel Moncada. Preso, confió en su discurso de defensa su absolución a la Historia. Era un treintañero, arrojado y probablemente no se vio viejo sobreviviente, a todos y a todo. Es, sin duda, la personalidad latinoamericana más importante del siglo XX. A pesar de todo, evitó el culto a su imagen como hacen otros “revolucionarios”.
La autora es periodista.
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