Un Movimiento al Socialismo (Pachacutec) como distopía
No es alusión a la sigla del partido (MAS), y a pesar de su ideario y los vericuetos que pueda tomar el proceso de cambio donde uno de los pasos es el nuevo modelo económico, social, comunitario, productivo, que avizora el modo de producción socialista; el objetivo es distinto. Los modelos socialistas actuales se desinflaron, o se derrumbaron con estruendo; más fieles a su credo, más débiles. Hace quinientos años (Pachacutec) el imperio más próximo a la distopía socialista se derrumbó de una estocada.
Las filípicas de Hugo Chávez eran de pastor evangélico: suprema felicidad y modelo de producción socialistas, democracia participativa protagónica, geopolítica internacional pluri-polar. “Lo colectivo debe estar por encima de lo individual. La palabra privar viene de allí: ‘privar a otros de’. Más que amor frenesí. Voto estratégico, permanente, firme”. Para adláteres sus frentes de construcción del socialismo: moral y ética, conciencia de deberes; social, cada quien según sus capacidades y necesidades; político, poder popular y autogobierno; económico, propiedad de medios de producción de la comuna, y territorial, sin latifundios. El fracaso se imputa a los infieles. Dos admiradores del socialismo SXXI (Agafonow y Haarstad, 2009), resuelven sus dos males congénitos fatales: la planificación centralizada de la producción sería posible por métodos matemáticos de iteración (la computadora, para un millón de productos con los gustos de la gente sin cambios se habría tomado unos 300 años), quedarían inventarios sin liquidar y listas de espera (eso les deja insomnes); el de participación democrática lo resuelve la internet; pero sin problemas de sociedad civil, información, conflictos o respeto a la CPE. Desde la antípoda, Von Mises, “las masas en su capacidad de consumidores siempre tienen la razón (están satisfechas) y en su capacidad de votantes determinan todos los asuntos políticos adhiriéndose apasionadamente a un sistema en el cual están contentos con lo que el dictador digna darles y donde cualquier ofensa es un pecado capital”.
La distopía con citas y paráfrasis de L. Baudin. “fue el régimen socialista, más que la estocada de los conquistadores lo que condujo a la pérdida del imperio inca”. El imperio socialista inca: un sistema autoritario de planificación que suprime la propiedad privada. Originaron e instituyeron un plan de producción, distribución y consumo y organizaron la población en una jerarquía que concentró el poder y la responsabilidad en una élite; los súbditos responden a un jefe, no abandonan su lugar, no reciben educación, obedecen ciegamente, sometidos a severos castigos. La educación, las fuerzas materiales, morales, intelectuales están dosificadas y coordinadas según el nivel. La estructura se sostiene en una economía súper organizada. El hombre fue absorbido por el estado. Socialismo y altruismo sinónimos, pero para el interés del monarca. Los Incas eliminaron pobreza y preocupaciones y extirparon la iniciativa y la visión de futuro. El gobierno piensa y actúa por ellos, “concebido así, el socialismo parece el sueño más insufrible de mediocridad y fealdad que el hombre pudo tener”. Si la virtud y el bienestar son la fuente de felicidad como objetivo de vida, los incas produjeron una pieza maestra; el alma del indio fue sumido en un sopor por un ritmo monótono y regulado de vida. Si el desarrollo de la personalidad y de superación es el objetivo, entonces fue un desastre; los indios eran como muertos, se les robó la dignidad humana.
El autor es Administrador de Empresas
Columnas de GUSTAVO L. QUIROGA MERCADO


















