Día de reflexión colectiva
Desde hace 18 años, lo que no es poco tiempo, cuando por una iniciativa de ciudadanas cochabambinas se organizó el primer Día del Peatón en Cochabamba, jornadas como las de hoy son un buen motivo para reflexionar sobre la manera como las personas nos relacionamos con nuestra ciudad.
Parte fundamental de lo que hace que estos días merezcan una atención especial es que nos obligan a mirarnos en un espejo colectivo que nos hace más conscientesde lo bueno que hacemos y lo mucho que nos falta hacer para que la ciudad en que vivimos sea cada vez mejor.
No es fácil ese ejercicio porque es muy grande la tentación de la autocomplacencia y es más cómodo cerrar los ojos a lo que nos incomoda. Aún así, el balance es positivo porque jornadas como las de hoy nos obligan a pensar en una dimensión diferente y más amplia de la impuesta por la rutina cotidiana.
Es bueno, por ejemplo, que cada Día del Peatón sea asumido por las autoridades ediles y departamentales como una ocasión en la que deben dar pruebas palpables de la sinceridad de sus declaraciones de buenas intenciones.
La decisión del gobierno municipal de nuestra ciudad de construir dos nuevas ciclovías en el norte y sur de la ciudad es un buen ejemplo de lo dicho. La medida puede parecer pequeña si se la compara con las expectativas que la preceden, pero es valorable si se considera lo deplorable que es el estado actual de la infraestructura ciclística urbana. Esperemos pues que este día no sea sólo un paréntesis en medio del calendario anual sino parte de una mejor actitud de las autoridades y las personas sobre la ciudad que queremos.


















